¿Qué voy a decir de este cuadro de Antonio de Felipe que no se haya dicho ya? Se ha repetido hasta la saciedad y aparece en todas las tiendas de láminas, de decoración y series de televisión.
Aunque pueda comprarse en muchos sitios, este no es una lámina tensada sobre cuatro listones, es un cuadro pintado con acrílicos y óleo sobre un bastidor americano.
Este es uno de los típicos cuadros «de encargo». La pareja formada por David y Josep M. me lo pidieron para su casa y me puse manos a la obra.
Por cierto, ¿Por qué a los gays les gusta tanto Audrey Hepburn? Bueno, en realidad Audrey Hepburn y Madonna, y Sara Montiel, y Barbara Streissand y Marlene Dietrich y Diana Ross y Monica Naranjo, Cher, Lady Gaga e Isabel Diaz Ayuso (bueno, esta quizás no…)
El culto a la diva está muy arraigado en la sociedad gay (no soy yo quien lo dice), pues según parece, se afirma (tampoco lo afirmo yo) que están dotados de una sensibilidad particular (de tanto repetirlo al final se lo han creído, aunque hay gays cultos y sofisticados y otros que parecen sacados de un comic de Ralf König).
Alaska dijo, y no voy a discutirle (me da un poco de miedo contradecirla) que las divas son lo que al gay (o marica o mariquita o marismeño) le gustaría ser si él fuera mujer. Quizás por eso no me extrañó que me pidieran el dibujo, aunque, la verdad, hubiese preferido pintar a Judy Garland o la Streissand…
