Angeles me encargó un bodegón para la cocina. En un principio no me gustó la idea, pues no le veo la gracia a un par de frutas o una botella semivacía. Pero insistió tanto que al final me atreví.
la foto no le hace justicia, en realidad gana al natural (estoy especialmente orgulloso del limón, que ya es decir mucho, pues nunca pensé que podría estar orgulloso de un limón).
