Al hijo de una amiga se le manchó una sudadera nueva. Se apoyó en una farola recién pintada y dejó en ella una fastidiosa mancha de pintura alargada.
¡Arréglamelo!, dijo y creo que lo conseguí. A provechando la forma de la mancha le dibuje un dragón rampante… ¡Queda cool! ¿no?


Queda, queda!
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