En la Antigua Grecia los ojos claros normalmente eran descritos como γλαυκώπισ (glaukopis), palabra de significado incierto pero que poéticamente solía traducirse como “con ojos de lechuza”, es decir “resplandecientes”, es por ello que de glaukopis deriva la palabra γλαῦκος (glaukos),«brillante», «resplandeciente».
De cualquier manera no se trata de un color que esté bien definido, pues entre los griegos glaukopis solía describirse como azul celeste, pero en castellano, glauco —la palabra derivada— se describe como “verde claro”; en catalán glauc, es descrito como “verd blavòs blanquinòs o grisenc” (verde azulado blanquecino o grisáceo); en francés es “verd bleuâtre” (verde azulado), y en inglés Glaucous es «bluish-grey or green» (gris azulado o verde)…
En fin, definitivamente podíamos decir que se trataría de un color “verde claro” o incluso “de color verde mar”, o sea que en el fondo sería un verde azulado claro, con apariencia cerosa. Se trata de un adjetivo usado profusamente entre poetas, por ejemplo tenemos a Alejando Jodorowski quien escribió que
…como un molusco glaucovarado en la playa, para que cese la febril santificación del Conocer, para que la herida sea solamente herida en una carne que niega ser necesidad del alma.
El más ortodoxo Antonio Machado, en Campos de Soria, nos cuenta que
En los chopos lejanos del camino,
parecen humear las yertas ramas
como un glaucovapor—las nuevas hojas—,
y en las quiebras de valles y barrancas
blanquean los zarzales florecidos
y brotan las violetas perfumadas.
También tenemos un grupo musical llamado precisamente Glaucs, quienes tuvieron bastante éxito con una canción llamada Els teus ulls glaucs, cuya letra, en su parte central , dice:
Faig cas al cel
o als teus ulls glaucs
que em fan pensar
com sortiré de la foscor.
Pot passar el temps i anar perdent
la timidesa del principiant
que puc ser jo
he vist miralls que es van cansant
a poc a poc dels meus consells
a mi mateix
s’ha reflectit un llarg camí
sense final, que és el destí.L’han fabricat
els teus ulls glaucs
reflectint la solitud
que he recobert
parlant del temps.
Emilia Pardo Bazán afirma en Un Viaje de Novios que “no picaba el sol; su luz se cernía por un velo de nubes, y la campiña tenía tonos mates, verdes glaucos, amarilleces areniscas, lejanías delicadamente cenicientas, suaves matices que se copiaban en la ciénaga tranquila.”
Le gustaba el adjetivo, pues más adelante, en la misma novela indica que “la exótica viridiflora ocultaba sus capullos glaucos, como avergonzándose del extraño color alagartado de sus flores de su fealdad de planta rara, interesante tan sólo para el botánico”.
Y le gustaba tanto a la narradora gallega, que en Dulce Dueño también describe los ojos de Catalina como “imperiosos y serenos, más lumbrosos y glaucos que las esmeraldas”.
Ya vemos que se trata de un adjetivo muy socorrido, usado para dar un ambiente misterioso a todo lo que toca; por ejemplo, la escritora alemana-argentina Irene Geis, en su libro Copa de vinagre, en una misma pagina llega a decir: “…un estanque con agua y pececillos glaucos que hay detrás tuyo…”, siete u ocho lineas después afirma: “”…no hay animo de alabar a nadie que no sean los ojos glaucos, los escotes gitanos, los muslos, las erecciones y las secreciones…”, e inmediatamente después “el Comandante no tiene los ojos glaucos y usa uniforme verde olivo…”
En fin… terminemos con el poeta mexicano Amado Nervo, quien en su poema Triste, perteneciente a su obra Los jardines interiores, rimaba aquello de:
Mano experta en las caricias,
labios, urna de delicias,
blancos senos, cabezal
para todos los soñares,
ojos glaucos, verdes mares,
verdes mares de cristal…Ya sois idas, ya estáis yertas,
manos pálidas y expertas,
largas manos de marfil;
Ya estáis yertos, ya sois idos,
ojos glaucos y dormidos,
de narcótico sutil.


Ojos Glaucos En mi interior ha quedado el reloj en el pasado mientras tanto mis cabellos se tornaron color blanco y te busco entre miradas de ojos brunos, ojos zarcos. El tiempo sigue su curso sin acallarse mis cantos y sucede, lo detiene, tu mirada de ojos glaucos… Recorrido de experiencias madurándose en mi entraña han pasando diferentes horizontes de mañana tantos días, tantas noches, sin embargo, se te extraña…Y te busco entre miradasde ojos brunos,ojos zarcos,ojos grises,ojos glaucos…En los cielos se dibujan nubes blancas, nubes rosasen las olas se paseanpeces, algas y medusasen los árboles anidan,gorriones y mariposas…En el limbo, mi añoranza se quedó por siempre asidaa pupila dilatada que me regalaste un díade tus ojos, ojos bellos, ojos glaucos de mi vida.Mis anhelos y mis sueñosvan con hombro alicaído.La tristeza pronunciadaen un río expectativo.Me quedó clavada el alma entre esmeraldinas alas de mirada aceitunada…Tantos días de distintos luminosos despertares. Tantas tardes apacibles de descansos otoñales.Tantas noches, tantas horasson minutos de ojos aqua. Sin embargo entre sueños, tu recuerdo viene a ratos tu mirada de guijarros por juncos entreverados par de lagos reflejando verdes prados entrañados… Mi búsqueda continúa en el desfile de miradasde ojos brunos,ojos zarcos,ojos grises,ojos glaucos…Mi corazón me pregunta si volveré a reflejarmeen tus ojos donde un día te asombraste al mirarmedesde tus cristales limpiosmatizados tono verde.Mientras tanto sigo en busca de tus ojos, ojos glaucosrepasando las miradas de ojos brunos, de ojos zarcos…Ojos de color olivo,salvaje ternura en hojas,gotas cárdenas guardandoel rocío de la mañana.Ojos de pureza en lagos, refléjenme la esperanzaque escapó bajo sus cejas,anidando en sus pestañas… Van transcurriendo los días, se convierten en semanas las semanas se hacen meses, a vertiginosa huida mi búsqueda permanece por tu mirada perdida de café y miel rayada de floresta perfumada. No ojos brunos, no ojos zarcos, no ojos grises, ¡Ojos glaucos! devuelvan las alegrías a mis ojos, ojos tristes… Amaranta Madrigal © 2014
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Gracias por compartir tu maravilloso poema Amaranta. He disfrutado de cada palabra pero me quedo (con tu permiso) con \»por tu mirada perdidade café y miel rayada de floresta perfumada.\»
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Gracias!
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Muy buen poema, logras rescatar ese sentido poético de los ojos glaucos a través de está añoranza y deseo que parecía haberse ido, pero no. La nostalgia sigue viva. Un abrazo.
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Guau!! Exquisito poema!
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