Un bodegón o una naturaleza muerta, no es más que una serie de objetos inanimados, generalmente extraídos de la vida cotidiana, y situados en un espacio determinado.
Habitualmente su objetivo es conseguir un efecto de serenidad, bienestar y armonía.
Mi amiga Tesa me pidió uno para su cocina. No quería frutas frescas ni animales muertos, y me dio a entender que no quería nada vivo en él. Supongo que un pan mohoso es lo que se acercaba más a sus deseos, aunque pensándolo bien, el moho y los hongos siguen siendo vida, vida fúngica, pero vida al fin y al cabo.



