Toc toc ¿quién es? Los Bárbaros

En Roma eran llamados homines novi a aquellos que, dentro de su estirpe, era los primeros en obtener un cargo de Senador o Cónsul. Habitualmente pertenecían a la nobleza o a las clases altas de diversas ciudades del imperio y se les permitía vestir una túnica con una franja púrpura (latus clauus) que los identificaba con derecho a cargos honoríficos (ius honorum) y así podían acceder a la dignidad senatorial.   

Con la intención de integrar las familias importantes de Provincias, en el año 48, el emperador Claudio quiso otorgar el ius honorum a la nobleza de la Galia, aprovechando que un creciente número de miembros de ésta deseaban obtener cargos en Roma. 
El discurso que pronunció se encuentra en la llamada Tabula Claudiana o Lugdunensis, una tabla de bronce descubierta en Lyon en el siglo XVI.


Sin entrar en la forma del discurso de Claudio que se ha conservado en la Tabula, (o en la versión más literaria que realizó Tácito y que aparece en sus Anales), el contenido del discurso marca una evolución sin precedentes: la aceptación de los grandes señores de las Galias en el Senado. Y es el propio Claudio quien propone (apoyándose en la progresiva ampliación de la ciudadanía) que la ciudadania siga ampliándose de forma que el imperio universal pase de ser de un sueño a una posibilidad.

Pero, según Tácito, ¿Cuáles son los argumentos de los Senadores para no permitir esta apertura a nuevos Senadores galos? En realidad son dos; hay muchos potenciales Senadores en la península itálica, por tanto no es necesario irlos a buscar fuera; y el hecho que, a lo largo de los siglos se ha derramado mucha sangre romana en enfrentamientos con los galos, por tanto seria una deshonra para los antepasados de los romanos aceptar a los descendientes de esos enemigos en el Senado.

 

Asterix el Galo, de René Goscinny y Albert Uderzo

Para rechazar el primer argumento, Claudio recuerda que todos los romanos fueron extranjeros en algún momento y recuerda los orígenes foráneos de las grandes familias: la familia Claudia era de origen sabino, los Julios provenían de Alba Longa, a los Coruncanios de Camas, etc.

Desde los inicios de Roma, afirma Claudio, se han aceptado a extranjeros como ciudadanos, y agrega dos detalles que deberían ser definitivos: Rómulo, al fundar Roma, convirtió a los enemigos en conciudadanos al contrario de atenienses y espartanos, quienes a pesar de ser ganadores de muchas guerras, acabaron fracasando por no haber aceptado a los vencidos dentro de su patria. 

El rapto de las sabinas (1799) de Jacques-Louis David

Para rechazar el segundo argumento, Claudio afirma que la mayor parte de los distintos conflictos bélicos en los que Roma ha participado a lo largo de su historia, fueron contra pueblos itálicos; pueblos que ahora participan del Senado sin problemas; por tanto ¿porqué impedir a los galos el mismo honor? ¿La sangre derramada contra a los etruscos, los volscos, los umbros o los samnitas es menos importante que la derramada en Alesia?

Vercingétorix arroja sus armas a los pies de Julio Cesar, tras la batalla de Alesia (1899) Lionel Royer

Claudio termina su discurso con una progresión histórica en que recuerda como las magistraturas romanas se ampliaron hasta los plebeyos, más tarde se aceptaron magistrados nacidos en el Lacio, y finalmente en toda la península itálica. Para terminar, Claudio afirma que, lo que ahora parece una decisión extemporánea, con los años será otro ejemplo a añadir a la progresión antes descrita:

«Inueterascet hoc quoque, et, quod hodie exemplis tuemur inter exempla erit«

«También esto envejec­erá, y aquello que hoy defendemos con ejemplos, algún día será, a su vez, un ejemplo».

Tiberius Claudius Caesar Augustus Germanicus

BIBLIOGRAFIA

  • Andrades, E. (2008). La ciudadanía romana bajo los Flavios y Antoninos. Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, 30.
  • Casio Dion. Historia romana (LXXII, 2).
  • Grimal, P. (2016). El imperio romano. Barcelona: Crítica.
  • Tácito. Anales (XI, 23–25).
  • Weaver, W. P. (1999). The historical Jesus in the twentieth century: 1900–1950. Londres: A&C Black.

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