Creo que es interesante plantear unas preguntas:
- ¿Qué es el conocimiento?
- ¿Puede construirse este conocimiento?
- ¿Esta construcción es social?
- ¿Qué proceso sigue?
- ¿El individuo es parte activa o pasiva del proceso?
Una vez planteadas tenemos que encontrar unas respuestas, y eso nunca es tan fácil.
La primera pregunta es muy ambiciosa; evidentemente, no quiero basarme en la definición de un diccionario cualquiera, en un análisis etimológico o una elucubración metafísica. En ocasiones es más fácil decir lo que no es, antes que decir lo que es: El conocimiento científico no es una forma de ética, ya que en ningún momento quiere pontificar sobre lo que está bien o lo que está mal. El conocimiento científico sólo aspira a describirnos de la mejor manera posible el mundo que nos rodea y, además, procura hacerlo con una lengua que uniformiza la sociedad mediante normas universales (físicas, biológicas e incluso económicas).
Pero, el conocimiento también es una modificación de la realidad, ya que el hecho de conocer esta realidad, la configura de manera que se nos aparecen unos aspectos que no conocíamos hasta ese momento; esto nos cambia a nosotros anímicamente, modifica la sociedad y, sin duda, la mejora.
Si fuera pascaliano (que no lo soy) diría que el conocimiento es la búsqueda de la verdad, el triunfo de la luz frente las tinieblas de la superstición, de la religión, de todo aquello que es caduco y primitivo… Al fin y al cabo, el conocimiento es lo que crea el ser humano a partir de los esquemas que ya posee. Evidentemente, sin dejar de lado, que hay más de un conocimiento. Como muy bien dice Luckmann, el mundo está hecho de realidades múltiples y la realidad por excelencia es la realidad cotidiana.
El conocimiento puede construirse y, en realidad, se está construyendo en cada momento (casi sin darnos cuenta hemos llegado a la segunda pregunta); evidentemente no hay un acuerdo tácito de cómo se construyen las ciencias, pero podemos afirmar que cualquier persona está constantemente construyendo teorías basándose en lo que obtiene de sus sentidos, en el conocimiento que ha aprendido de otros y en el contexto sociocultural en el que está inmerso.
Hay una conexión entre las diferentes realidades (conocimientos) que muestra cada individuo, existe una intersubjetividad que no aparece en otras realidades que pueden parecernos tanto o más reales (el mundo de los sueños, por ejemplo) pero que, en realidad no lo son. Gracias a ello llegamos a la tercera pregunta (¿la construcción del conocimiento es social?), Y la respuesta sólo puede ser una: ¡SI! ¡Lo es!
El conocimiento está influido poderosamente por los procesos sociales, por aquello que puede ser considerado una verdadera «empresa humana e histórica». Y lo es por una razón: el conocimiento científico llega a la sociedad mediante la tecnología (evidentemente a través del uso cotidiano de los aparatos, no a través del conocimiento de su funcionamiento) y a través de lo que podemos llamar conocimiento paralelo (o sea a partir de los mensajes científicos que nos llegan de manera sesgada pero permanente). También llega a través del sistema educativo, regulado o no.
En el párrafo anterior he usado la palabra «sesgada», relacionándola con esta «información paralela» que parece surgir de la nada pero que impregna todos los ámbitos de la vida cotidiana. Quiero matizar que este «sesgo» también aparece muy claramente en el sistema educativo, ya que éste, a pesar de su pretendida universalidad, parece servir a los intereses de unas determinadas clases sociales y no es distribuido equitativamente entre los diferentes grupos sociales.
Si damos verismo a esta afirmación, tenemos que considerar que, a una sociedad concreta le corresponde un conocimiento determinado y a cada tipo de conocimiento le corresponde una sociedad diferente. Esta preeminencia de la clase social en la construcción del conocimiento ya la señaló Berstein, cuando demostró que en situaciones sociales diferentes hay códigos lingüísticos que no se parecen entre ellos y se utilizan más para separar que para unir; pero también afirmó que estas clases sociales no eran «compartimentos estancos», sino que el individuo obtenía las habilidades del grupo social con el que tenía más contacto.
Insisto, podemos afirmar que la construcción es social, ya que la sociedad actúa como catalizadora de todas las individualidades, pero también podemos afirmar que el estudio social de la ciencia no es un camino de rosas; quien realiza el estudio no puede de ninguna manera separarse del objeto estudiado y esto rompe una de las reglas no escritas de la ciencia: la separación clínicamente fría entre el observador y el observado.
El estudio del conocimiento desde el punto de vista social fue iniciado por Scheler y Mannheim entre otros, pero fueron Berger y Luckmann quienes afirmaron que es la sociología del conocimiento la que se ocupa del análisis de la construcción social de la realidad, de TODA la realidad, por lo que cualquier cosa que sea considerada conocimiento es objeto de estudio, ya que este conocimiento no es más que la realidad de su sociedad. Berger y Luckmann también nos hablan de los roles y los asimilan a lo que debe hacer el individuo dentro de una situación social cualquiera; este individuo es como un actor con el papel bien aprendido, debe actuar de una determinada manera, porque eso es lo que se espera de él, pero: ¿Quién lo espera? Pues la sociedad, evidentemente, metamorfoseada en una especie de organismo complejo que está por encima de la voluntad humana.
La cuarta pregunta puede contestarse enumerando los diferentes puntos de vista que nos hablan de esta construcción. Tenemos a Durkheim, que nos habla de la construcción empirista, que osadamente podríamos simplificar diciendo que considera los hechos sociales como objetos, para así poder analizarlos sin tener en cuenta ideologías o supuestos previos. Weber nos muestra la construcción relativista, que considera que la realidad es inconmensurable, y que cualquier estudio epistemológico sólo puede englobar un pequeño aspecto de ella, que además es elegido por el interés personal de quien la está estudiando, por lo tanto es totalmente parcial. Para Marx cualquier conocimiento es una apropiación de la realidad, y este conocimiento sólo puede concebirse a partir del trabajo creador de la humanidad. Y finalmente, Piaget utiliza diversos métodos epistemológicos (análisis directo, análisis formalizado, método histórico-crítico y método psico-genético) que, pese a ser diferentes entre ellos, finalmente se coordinan para poder resolver los problemas del conocimiento.
Fourez decía que el conocimiento científico era una creación cultural hecha por y para los hombres, y lo ejemplificaba a través de la imagen de las moléculas de agua dispersas en una corriente que se organizaban en un torbellino; todo está relacionado, todo forma un conjunto, incluso podríamos afirmar que el hecho de CONOCER implica que el sujeto que estudia y el objeto estudiado actúan como una dualidad (el ser cognoscitivo y lo que puede ser conocido se correlacionan unitariamente). Gracias a esto llegamos a la quinta pregunta: ¿El individuo es parte pasiva o activa en el proceso del conocimiento? Durkheim afirma que, como la sociedad está hecha de hombres, ésta domina siempre al hombre individual; lo social tiene una entidad propia que no se parece en nada a lo que es individual, por lo que cualquier individuo, quiera o no, está sometido a los hechos sociales. Las normas y obligaciones que aporta la sociedad son lo que hace feliz al hombre. Estas normas no son obligaciones o incluso coerciones, son una necesidad de la humanidad. Por su parte la ciencia sólo tiene valor cuando es comunicada, y la sociedad acepta esta comunicación ya que es la salvaguarda de los valores que mantienen viva la sociedad.
El contexto sociocultural es uno de los aspectos más importantes para ayudar a cualquier persona a construir su realidad, y esta elaboración del conocimiento no es obra de un individuo particular, sino que siempre es una creación social de un grupo determinado, que es quien proporciona al individuo las ideas y pautas que debe seguir en el momento de la creación; la adquisición del conocimiento social está siempre vinculado con la socialización, entendida ésta como el proceso mediante el cual se obtienen las conductas aceptadas por un grupo social cualquiera.
Por tanto, y resumiendo, el individuo actúa pasivamente y es la sociedad quien lo empuja… ¿Hacia dónde? No lo sé
BIBLIOGRAFIA
- Berger, Peter L.; Luckmann, Thomas. (1988). La Construcció social de la realitat. Herder
- Cardus Ros, Salvador (2000). El coneixement con a fet social. UOC
- Desiato, Massimo. (1996). Construcción social del hombre y acción humana significativa. Universidad Católica Andrés Bello
- Delval, Juan. (1991). Notas sobre a construcción del conocimiento social. Incluido a Sociedad, cultura y educación: Homenaje a Carlos Lerena Aleson. Complutense.
- Fourez, Gerard. (2008). Cómo se elabora el conocimiento. Narcea Ed.
- Fourez, Gerard. (1994).La construcción del conocimiento científico: filosofía y ética de la ciencia. Narcea Ed.
- Lacasa, Pilar. (1993) la construcción social del conocimiento: desarrollo y conflicto socio-cognitivo. UNED
- Morena Sanchez, Leticia. (2001). Construcción social del conocimiento y teorías de la educación. Universidad Pedagógica Nacional.
- Pérez Rubio, Ana Maria. (2012). Sobre el constructivismo: construcción social de lo real y práctica investigativa. Revista Latinoamericana de Metodología de las Ciencias Sociales. Vol.2 nº2
- Sanchez, Lourdes. (2003). Una mirada al conocimiento científico y lego a la luz de cuatro enfoques sobre la construcción del conocimiento.Anales de Psicología, vol. 19 nº1
- Woolgar, Steve. (1991). Abriendo la caja negra. Anthropos.




