He leído discusiones a diestro y siniestro sobre si muchos de los agentes secretos que pululan por las pantallas son pobres imitaciones de Bond o bien Bond no es más que un pardillo a su lado. Tenemos a Ethan Hunt, a Jason Bourne, pero también, ¿por qué no?, a Johnny English o incluso a Austin Powers. Cada uno de ellos bebe de fuentes distintas y son herederos directos o indirectos del agente 007.

Pero si tenemos que elegir una época en la que los imitadores declarados de Bond fueron legión, tenemos que retroceder a la década de los 60, sobre todo a partir de la presentación de Operación Trueno en 1965. Ese año aparecieron imitadores de todo tipo: honestos, correctos, bizarros, ridículos, rematadamente kitsch o algunos que tenían nivel de preescolar
Todos ellos tuvieron su momento de gloria, llenando las pantallas de agentes doble cero de pacotilla.
Esta inmensidad de agentes secretos puede clasificarse del siguiente modo:
Parodias a su pesar (películas que pretendían ser serias, pero les salió el tiro por la culata)
Otros Bond (competidores reales, o sea, rivales serios con presupuesto y éxito)
Imitadores (thrillers de espías que, sin ser “otros Bond”, se aprovecharon de su tirón)
Imitadores cutres (no supieron —o no quisieron— aprovechar el tirón de Bond)
Parodias (algunas más divertidas, otras un desastre absoluto)
Vayamos por partes, vamos a analizar a los Imitadores Cutres, el grupo más numeroso.
Se trata de agentes que quieren aprovecharse del filón de Bond sin aportar nada al género por un lado y protagonizando películas simplemente pésimas por otro. Son legión. Por orden numérico-alfabético tenemos a:
Agente 001 – Ken Stewart
El agente Ken Stewart responde a las siglas 001 y solo protagonizó una película: 001 Operazione Giamaica / 001 Operación Caribe / Scharfe Schüsse auf Jamaika, una violenta coproducción hispano-ítalo-alemana de 1965, llena de puñetazos, disparos y chicas en bikini. El tal Ken Stewart es el “mejor hombre” del FBI, y es una combinación de mujeriego y pistolero de película del oeste. El malvado es un criminal —sentenciado a la silla eléctrica— que consiguió escapar de la cárcel y, una vez en Jamaica, ha reunido un ejército de terroristas que planea atacar Estados Unidos con la ayuda de Cuba y China.


Tras la película no se volvió a saber nada más de dicho agente. Nadie lo echó de menos.

Agente 003 / S 03 – George Steele
El agente George Steele, interpretado por John Ericson, tenía siglas distintas según el país en el que se estrenaba su película, ya que solo protagonizó una: Agente S 03 / Operazione Atlantide / Operación Atlántida. Dirigida por Domenico Paolella —que en esta película adoptó el seudónimo de Paul Fleming por razones más que evidentes—, no es más que una fantasía que empieza con un agente de la CIA investigando unos actos de sabotaje en África y termina descubriendo la Atlántida, un lugar plagado de espías rusos y chinos.
El argumento se basa en que la República Popular China, deseosa de invadir Estados Unidos, en lugar de preparar una invasión tradicional con su ejército, decide que lo mejor es descubrir la mítica Atlántida, convertirla en una ciudad atómica y atacar desde ahí.


Es divertida sin proponérselo, y eso es lo triste.

Agente 007 ISH – Nat Morris
Otro agente secreto surgido bajo la sombra de Bond. Solo protagonizó una película de 1965 titulada, según el país: Missione Mortale Molo 83 / Objectif Hambourg Mission 083 / MMM 83. Poco más se puede decir de ella (tampoco es necesario), tan solo que la trama va sobre la búsqueda de la fórmula secreta de un nuevo tipo de combustible que está anotada en una servilleta de papel.
Fue protagonizada por Fred Beir, un actor que labró su carrera en series de televisión de los 70, como Bonanza, Perry Mason, Barnaby Jones o Hawaii Five-O.

Agente 008 – Mac Donald
El agente 008 es una mujer, una superespía llamada Mac Donald (interpretada por la voluptuosa Ingrid Schoeller), que protagonizó en 1965 la película 008 Operazione Sterminio / Operación Exterminio, la agente super sexy. Está bien resuelta en sus planteamientos, pero tampoco tuvo continuidad, y la actriz hizo un par de películas más y desapareció de la escena.
El argumento versa sobre una supertecnología llamada “anti-radar” que está investigando el agente 006; nuestra heroína, la agente 008, no se fía de él y lo sigue hasta Egipto. Allí descubre que el agente 006 es un espía ruso. A partir de ahí todo es bastante confuso y es fácil perderse en sus giros y vueltas.
Por cierto, y como curiosidad, debido a la censura se eliminaron dos escenas (a cual más ridícula): una secuencia en la que el agente 006 (Alberto Lupo) coloca su mano en el muslo de la agente 008 (Ingrid Schoeller), y otra en la que se ve una mancha de sangre después de la caída de un hombre en una piscina.

Agente 009- Michael Scott
El inefable agente 009 aparece en una coproducción ítalo-alemana, también de 1965: Das Geheimnis der drei Dschunken (en italiano 009 Missione Hong Kong y en español Misión en Hong Kong). El agente en esta película es un Stewart Granger en horas bajas, que no acaba de entender qué hace metido allí y resuelve la papeleta lo mejor que puede (que no es mucho).
El argumento nos cuenta cómo una banda de malechores con sede en Hong Kong está planeando trasladar material nuclear a la China comunista. El agente Scott (denominado en código A-009) y su compañera Carol Eden (interpretada por Rossana Schiaffino) tienen como misión impedir el contrabando, infiltrándose en la organización.

Es una película que puede verse y, en cierto modo, es entretenida, ya que no abusa de situaciones absurdas y surrealistas. Esta película también fue censurada, pues en la versión italiana desaparece la escena en la que se ve a un hombre ensangrentado después de un accidente de automóvil, y también se censura el rapto de una chica que se golpea varias veces la cabeza contra una pared.
Agente 05-14 – Glen Foster
El agente de la CIA 05-14, de nombre Glen Foster, interpretado por el casi siempre entregado Roger Browne (protagonizó casi 40 películas en toda su carrera), es el pseudo-Bond de la película Operación Póker (1966).
Curiosamente filmó esta película —una imitación cutre— entre otras dos imitaciones de Bond: Superseven chiama Cairo y The Spy Who Loved Flowers, en las que interpretaba al agente secreto Super 7, que era un imitador relativamente correcto de Bond.
En Operación Póker aparecen agentes secretos norteamericanos, rusos y chinos peleándose entre ellos para conseguir el descubrimiento de un científico alemán; además, por si no tuviera trabajo, el agente 05-14 deberá descubrir el paradero de un alto cargo del gobierno vietnamita secuestrado en Ginebra.

Por otra parte, en algunos momentos la película es incomprensible, pues debido al montaje desaparecen personajes y hay extrañas lagunas argumentales.
Agente 070 – Charles Duff / Dan Cooper
El agente secreto 070 aparece en la película Agente Segreto 070: Un Tango dalla Russia (1965), inspirada vagamente en Desde Rusia con amor. Es una película dirigida por un tal Berwang Ross, pseudónimo atribuido a Cesare Canevari —aunque él lo negó siempre—, y protagonizada por un tal Dan Christian, de quien no se sabe apenas nada.

En fin, que el agente 070 se las ve con una organización que quiere crear una raza superior y, aparte de eso, poco más puede decirse: que la película tuvo una distribución mínima y, además, solo en Italia; que es un film de muy bajo presupuesto (y se nota); que la trama es difícil de entender —y el montaje caótico ayuda a su ininteligibilidad— y que solo un muñeco de cera puede ser más inexpresivo que el protagonista.
Por cierto, los carteles son horribles.
Pero, por increíble que parezca, se rodó una secuela: Agente Segreto 070: Thunderbay Missione Grasshopper (1966), en este caso una imitación cutre de Operación Trueno. Fue dirigida por Burton van Hooven (otro de los pseudónimos de Cesare Canevari, a pesar de que él siempre lo negó) y está protagonizada de nuevo por Dan Christian, que aunque sigue siendo el agente 070, aquí responde al nombre de Dan Cooper.


La película va sobre unos traficantes de diamantes y es aún más ridícula y caótica que la anterior.
Agente 077
El 077 fue casi una “marca blanca” que muchos directores usaban para vender sus películas aprovechando el tirón de Bond, incluso sin relación entre ella. Se parece lo suficiente a 007, pero a la vez es distinto; quizás por ello hubo varios agentes 077, no relacionados entre sí.
El 077 principal es el agente 077 Dick Malloy, un imitador de Bond medianamente decente; apareció en una serie de películas dirigidas por Sergio Grieco y hablaré de él en otro artículo, el correspondiente a Imitadores.
Como el agente 077 tuvo cierta fama, surgieron imitadores del imitador, que llevaban la misma clave pero distinto nombre y protagonizaron películas no oficiales y, todo hay que decirlo, un poco cutres.
Sigamos con el orden alfabético:
Agente 077 – Bob / Bart Fleming (homenaje nada encubierto a Ian Fleming), interpretado por Richard Harrison, protagonizó dos películas como el agente 077… es difícil decir cuál es peor. Por cierto, en algunas copias aparece como el agente X-117 Bart Fleming, pero no os preocupéis, es el mismo agente y película.
La primera es A 077, sfida ai killers / Bob Fleming: Mission Casablanca / The Killers Are Challenged / Reto a los asesinos (1964). Está dirigida por Anthony Dawson (pseudónimo de Antonio Margheriti) y protagonizada por Richard Harrison.

La segunda película es Spie uccidono a Beirut / Espías en Beirut / Secret Agent Fireball (1966). Protagonizada también por Richard Harrison, en este caso está dirigida por Luciano Martino. La trama se mueve entre científicos rusos, microfilmes con información sobre la Bomba H y asesinos que quieren matar a los científicos y recuperar los secretos. Fácilmente olvidable.
También tenemos al agente 077 – George Farrell. Solo protagonizó una película, Misión Lisboa / Da 077: intrigo a Lisbona / 077 intrigue à Lisbonne / Espionaje en Lisboa, una película hispano-italo-francesa, aburrida y convencional.
La película nos cuenta cómo el agente 077 debe obtener la mitad de una fórmula secreta en código, que para ser descifrada es necesario encontrar la clave de lectura escondida en la campana de un monasterio abandonado. Tras media hora de visionado, apetece avanzar a doble velocidad.

El tercer agente 077 era el 077 – Marc Mato, que en España fue conocido como S 077, para distinguirlo de los anteriores. Solo apareció en la película de 1965, 077 Spionaggio a Tangeri / Marc Mato agente S 077. Igual que los anteriores, pasó sin pena ni gloria.
El agente secreto S 077 investiga en Tánger por el robo de un aparato molecular que podría revolucionar las estrategias de guerra tradicionales. Marc Mato debe evitar que su inventor destruya el mundo, tal como es su intención. En la película se nota su muy bajo presupuesto, pero al menos es entretenida.

Y, para terminar con el “077”, tenemos una película de 1964 de Jesús Franco, medianamente correcta: La Muerte silba un blues. Al año siguiente, aprovechando la fiebre Bond, la retituló 077 Operation Jamaica (también conocida como 077 Operation Sexy). La transformación fue tan cutre que el protagonista Conrado San Martín cambió su nombre a Sean Martin, Jesús Franco se convirtió en Jess Frank y María Silva en Mary Silvers. La película es una imitación cutre total; el 077 solo aparece en el título.
Agente 505 – Blacky Black
Frederick Stafford dio vida al agente Blacky Black / 505 en la coproducción alemano-italo-francesa de 1965 Agente 505: Muerte en Beirut, dirigida por Manfred R. Köhler. La película es entretenida, pero promete más de lo que ofrece. También es conocida por los títulos Agent 505 – Todesfalle Beirut, La trappola scatta a Beyrut, Baroud à Beyrouth pour F.B.I. 505 y Formula C-12 Beirut.


El argumento nos narra cómo un par de hermosas chicas son asesinadas mientras tomaban el sol en un hotel de lujo. El asesino también muere, pero antes de morir revela que las muchachas «sabían demasiado» y que actuó en nombre de un hombre que se llama a sí mismo «el jeque”, que solo tiene cuatro dedos en una mano y tiene un plan para destruir Beirut en dos días. La policía no sabe qué hacer y avisa al agente de la Interpol 505 Richard Blake. Éste descubre que hay una bomba de mercurio radiactivo e interviene de manera que detiene los planes criminales y todo termina como suelen acabar estas películas, abandonando in extremis el laboratorio subterráneo del malvado antes de que sea destruido por una explosión masiva.

Este argumento llevado a la pantalla es un auténtico despropósito: incongruencias, cortes visuales, diálogos absurdos, filmación tediosa, escenas descabelladas… una película mediocre.
Por cierto, Frederick Stafford es más conocido por otro agente: OSS 117 (rodó dos películas en 1965 y 1966), en este caso un digno sustituto de Bond. También fue el protagonista de Topaz de Hitchcock (1969). Lamentablemente, perdió el tiempo en esta peliculilla.
Agente 77 – Lester
El agente 77, también conocido como Lester, protagonizó la película italiana Sicario 77: Vivo o Morto / Agente End / Bazooka pour un espion (1965). El actor que lo interpreta es Rod Dana (acreditado en ocasiones como Robert Mark), que también fue el agente A.D.3. La película pretendía ser una imitación de Bond y se quedó en una caricatura. El título francés es curioso: Bazooka pour un espion, porque en una secuencia el protagonista usa un bazooka.
Un agente secreto británico se infiltra en una banda que intenta hacer revivir las doctrinas nazis. Lester tiene unas gafas negras especiales que le permiten seguir el rastro de un dólar que brilla cuando es visto a través de ellas. El dólar es una pista para impedir el lanzamiento de un cohete provisto de una bomba de hidrógeno.


Sinceramente, la película es entretenida, no está mal construida y puede disfrutarse a pesar de que el agente Lester sea un Bond cutre. Es recomendable.
Agente 707 – David Blair
El agente 707 apareció en la película italiana Agente 707: Intrigo a Los Ángeles / Intrigue in Los Angeles (1966), también conocida como Tom Collins jagt die schwarze Natter (en Alemania el nombre del agente pasó a ser Tom Collins). La película es de 1964 originalmente, y fue reestrenada en 1966 añadiendo “Agente 707” para colarla como pseudo-Bond.


Dos agentes del FBI, David Blair y Thelma Avery, están investigando al profesor Weiss, quien ha desaparecido justo después de descubrir una fórmula de radiación atómica. Finalmente lo encuentran retenido por un mánager de unos bailarines que planea vender la fórmula a una potencia extranjera.

Seamos sinceros, este es el peor pseudobond; es tan mala que no parece ni italiana (podría ser perfectamente una película turca). Además, la ciudad de Los Angeles solo aparece en el título, fue rodada en Italia y se usan los pilones de la Autostrada del Sole (la autopista italiana más larga) para simular las autopistas de Los Angeles.
Agente 777- Lewis Jordan «Zaraf»
El agente 777 es un auténtico festival de confusiones. En Agente segreto 777 – Operazione Mistero (1965) y su secuela Agente segreto 777 – Invito ad uccidere / Agente 777: Pasaporte hacia la muerte (1966), todo es un enredo. El director de ambas es Enrico Bomba, quien firmó con el alias Henry Bay.


El actor protagonista, Tiziano Cortini, figura en los créditos como Mark Damon y, en algunas versiones, aparece como Lewis Jordan. ¿Y el agente 777? Según el doblaje, puede llamarse Zaraf, Zaref o incluso Lewis Jordan, confundiendo descaradamente el nombre del actor con el del personaje. Resultado: uno no sabe si está viendo al agente secreto más listo del mundo o a un actor perdido en su pasaporte artístico. Misterio digno de la saga… aunque el único misterio real es cómo se atrevieron a rodar una secuela.
En ambas películas, el director no sabe cómo llenar el metraje, y aparecen escenas absurdas y alargadas para conseguir arañar unos minutos (incluso hay una escena larguísima en que se reproduce la totalidad de una grabación de una cinta oculta que no proporciona ninguna información, dado que reproduce una escena que los espectadores han visto unos instantes antes).

Agente A.D.3 – Mark Andrews/Burton Mc Lane
El súper agente A.D.3 (según el país o el doblaje llamado Mark Andrews o Burton McLane) protagonizó una sola película: A.D.3. Operazione Squalo Bianco (1965). Film que pasó sin pena ni gloria; el protagonista fue Rod Dana (que también interpretó al Agente 77 Lester y otros papeles olvidables).
El argumento es el habitual de los pseudobonds: un agente del gobierno de Estados Unidos está lidiando con un grupo de bandidos que tienen a un profesor como rehén en un laboratorio submarino, junto con una bomba atómica.
Es una película descuidada y rodada con una terrible falta de medios.

Bill Howard
El agente Howard aparece en Siete Minutos Para Morir / Sette Minuti per Morire, una coproducción hispano-italiana de 1968, y es interpretado por Paul Stevens (Paolo Gozlino). En ella, el agente estadounidense Bill Howard se traslada a Hong Kong para averiguar el paradero de unos valiosos documentos que portaba otro agente, Al Monks, que es asesinado al inicio de la película, pero luego nada es como parece y hay una absurda trama de traiciones, hermanos gemelos malvados, etc.
En realidad, poco importa el argumento, pues no es más que una de esas películas que se rodaban como churros y que no alcanzaban un mínimo de calidad. La acción transcurre en Hong Kong y la tensión acumulada en la primera parte de la película pronto se desinfla, dejando tan solo unas ganas terribles de que se termine cuanto antes, ya que, si bien las escenas de lucha están bien resueltas, parecen ridículas por los efectos de sonido de dibujos animados que acompañan los golpes.

Fue dirigida por Ramón Fernandez, conocido sobre todo por haber dirigido la famosa película de Alfredo Landa, No Desearás al Vecino del Quinto, y alguna que otra comedia… Definitivamente las películas de espías no eran su fuerte.
Dick Smart
El agente Dick Smart solo protagonizó una película: Dick Smart 2.007 (1967) y es una pena, porqué es muy divertida (aunque ignoro si esa era la intención al rodarla). Dirigida por Franco Prosperi, nos cuenta como el ex-agente secreto Dick Smart (Richard Wyler) viaja a Río de Janeiro para dar con el paradero de cinco científicos nucleares de renombre mundial que han sido secuestrados por Lady Lorraine Lister (una Margaret Lee en todo su esplendor), jefa de una organización criminal que tiene una guarida subterránea en el Cerro del Corcovado, en Rio de Janeiro. Como Dick Smart vive rodeado de un harem de mujeres hermosas, solo decide volver a trabajar para el gobierno cuando estos le ofrecen un cheque de un millón de dólares; no nos extrañemos de su interés económico, en un momento del film propone a la malvada, Lady Lorraine Lister, que se unirá a ella a cambio de un generoso porcentaje en el negocio que esta lleva entre manos.


El argumento es lo de menos, pues en ningún momento hay que tomarse la película en serio —el agente se desplaza en una vespa voladora, dotada de armamento que, incluso, puede convertirse en submarino—, pero eso no impide que se pase un buen rato viéndola. ¿Recomendable? Sí, pero hay que acceder a ella con la mente abierta y con ganas de disfrutar un rato.

DOUG GORDON
El agente Doug Gordon (George Browne) solo aparece en una película: Operación Mogador / Password: Uccidete agente Gordon / Password: Kill Agent Gordon / L’agent Gordon se déchaîne (1966), donde rastrea una banda de contrabandistas que suministra armas al Vietcong a través de una compañía teatral llamada Mogador.


Todo el recorrido argumental y la trama son una excusa para mover el personaje y enlazar diversas escenas de acción. No sabemos nada del agente Gordon, es su primera y única película, pero su personalidad —si es que la tiene— es desarrollada como si ya fuera un conocido del espectador, como si ya hubiese protagonizado más películas. Aparte de esto tenemos escenas absurdas como el interrogatorio a una de las sospechosas (haciéndole cosquillas en los pies), los disparos de los malos (con la pistola a la altura de la cintura como en las películas del oeste, y sin molestarse a puntar)… pero lo peor es todo es un globo que se desinfla: el villano no tiene un plan claro ni sabemos sus motivaciones, no hay una base secreta subterránea de esas que explotan cuando se pulsa un botón rojo, no hay gadgets que pueda usar el bueno de la peli, no hay armas extrañas para destruir el mundo. No hay nada ni se explica nada, en fin, que mejor pasar de largo.

Frank Jackson
El teniente Frank Jackson es un oficial del ejército británico que tiene que llevar a cabo una misión en Gibraltar. Allí se encuentra con una organización de espías situada en Tánger comandada por una hermosa mujer mala, pero que muy mala…
La película es de 1964 y se trata de una coproducción Italo-Hispano-Francesa y es conocida como Spionaggio a Gibilterra / Gibraltar / Misión en el Estrecho.
Dirigida por Pierre Gaspard-Huit y protagonizada por Gerard Barray, ambos cumplen su cometido sin molestarse demasiado, lo que consigue que la película sea más insulsa que su propio argumento.

Golden Boy
Es bien sabido que los plagios turcos son en sí mismos un género aparte, sean de Tarzán, de Star Wars, de James Bond o de Spiderman. Prometo hacer un estudio de los grandes plagios de la historia del cine en Turquía, pero hoy toca hablar de Bond, y por ello me centraré en el personaje de Golden Boy.
En 1966 se presenta la película Altin Cocuk / Golden Boy, la respuesta turca a James Bond.
Dirigida por Memduh Un, e interpretada por Göksel Arsoy, la película es una locura de principio a fin. Una película casera tendría un presupuesto superior, aunque visto el cine turco en los años 60, esta era una película de prestigio, con un actor reconocido y un director competente, reconocido internacionalmente. Combina elementos de cuatro películas de Bond: Dr. No (1962), From Russia with love (1963), Goldfinger (1964) y Thunderball (1965).
La historia nos muestra al agente internacional Altin Cocuk en Londres, disfrutando de unas merecidas vacaciones, aunque pronto es requerido de nuevo a Turquía, pues colega el agente S-99 ha sido asesinado. A partir de ese momento hay una serie de persecuciones muy lentas (para no destrozar los coches, supongo que eran alquilados); un par de luchas ridículas; una caída desde un hotel (yendo a parar justo en el asiento de un descapotable conducido por una bella señorita); un malvado calvo con gato incorporado… Pero la película, tal como suele pasar, tuvo éxito, y se filmaron tres películas más, protagonizadas también por Göksel Arsoy:


ltin Çocuk Beyrut’ta (1967) también conocida como Rendez-Vous a Beyrouth o Mouad Fi Beyrouth, dirigida por Ertem Görec; tiene más calidad y presupuesto, pero no nos engañemos, es absurda en su planteamiento y desarrollo.
La tercera fue Orta Sark Yaniyor, también de 1967, dirigida en esta ocasión por Zafer Dayutoglu, En esta ocasión el héroe no es Golden Boy y no aparece en la película, pero se distribuyó como si fuera una película suya.
La cuarta y última es Altin Avcilari (1968) que empieza con la misma escena de la «muerte» de James Bond en Solo se vive dos veces, y, como las otras, su visionado es una tortura insufrible.
Hugh «Bulldog» Drummond
Es complicado analizar esta parodia cutre de James Bond, ya que Hugh «Bulldog» Drummond fue un personaje que ya existía, creado por Herman C. McNeile en los años 20 y considerado uno de los primeros detectives privados británicos. Además, sus características fueron usadas para crear a héroes pulp como Doc Savage e incluso —bajo algunos aspectos— al propio James Bond.
La pregunta es: ¿Cómo un detective privado creado treinta años antes de Bond puede ser un imitador cutre de 007? Pues dándole la vuelta y aprovechándose de la ingenuidad del público. Hasta 1952 hay unas 25 adaptaciones cinematográficas del personaje, la mayoría en los años 30, pero en 1967, con el auge de la Bondmanía, fue revivido con otro estilo distinto, como un agente parecido a 007.
Se rodaron dos películas: Deadlier Than The Male / Más Peligrosas Que Los Hombres (1967) y Some Girls Do / Más Peligrosas Todavía (1969). Ambas fueron interpretadas por Richard Johnson y en la primera de ellas, Deadlier Than The Male, estaba acompañado de féminas tan «potentes» como Elke Sommer o Sylva Koscina.


El argumento es lo de menos, pues se basa en las investigaciones para descubrir a un genio criminal que, usando bellas mujeres, asesina a varios ejecutivos de empresas petroleras. Si nos basamos en las reglas del cine de imitadores de Bond, Más Peligrosas Que Los Hombres no se parece mucho a ninguna de ellas: no hay agentes secretos, grandes planes para dominar el mundo, gadgets extravagantes ni copias de Sean Connery… Pero surgió a partir del estreno de Operación Trueno, y la pretensión de los productores era competir con Bond.
Seamos sinceros: he colocado la película en Imitadores Cutres por una razón: el pobre Hugh «Bulldog» Drummond. Éste se queda en una mala copia de Bond, no así el duo de asesinas, que son lo mejor del film. quizás por eso es una película totalmente recomendable: Es un divertimento kitsch, está rodada con exceso, su estética es maravillosa, la ironía y el humor están en todos los fotogramas y las actrices en bikini son espectaculares. Una última razón: en esta película se reivindica claramente la figura femenina como personaje de acción; esto ahora es habitual, pero en 1967 no tanto.


Todos los actores están relacionados con Bond de una manera u otra: Sylva Koscina protagonizó alguna parodia Bond como Demasiado Caliente Para Junio; Elke Sommer aparece en una aventura de Matt Helm (The Wrecking Crew); Nigel Green, el malvado, apareció en Ipcress, de la serie de Harry Palmer, uno de los “otros Bond”; el protagonista, Richard Johnson, fue uno de los aspirantes a interpretar a 007; Milton Reid, otro de los villanos, fue el asesino Sandor en La Espía que me Amó.
Lo triste del asunto es que se filmó una segunda película de Hugh «Bulldog» Drummond y no una serie de cuatro o cinco dedicadas a la pareja de asesinas sexis Irma y Penelope. Esta segunda película llegó en 1969 y se tituló Some Girls Do / Más Peligrosas Todavía.

El argumento es parecido: varios ejecutivos vinculados al desarrollo del primer avión supersónico de pasajeros son asesinados y Hugh «Bulldog» Drummond se encarga del caso y descubre que su archienemigo Carl Petersen es el responsable, ayudado por un ejército de mujeres robot vestidas con minúsculos bikinis y acompañado por otra pareja de asesinas de infarto: la baronesa Helga Hagen y la bella Pandora.

La película es un calco de la anterior, pero con menos gracia. Es como una película de Matt Helm con un poco más de presupuesto. Las dos asesinas (Dalilah Lavi y Beba Loncar) no le llegan a la suela del zapato a Elke Sommer o a Sylva Koscina. El argumento es torpe, los asesinatos no tienen el humor negro de los de la primera… Es un refrito, y si Richard Johnson estaba mal en la primera, aquí está absolutamente peor.
Jeff Larson
Este agente de la CIA protagonizó la producción hispano-franco-alemana Corrida Pour un Espion / Persecución a un Espía / Der Spion, der in die Hölle ging (1965), de Maurice Labro, rodada en Alicante. No tuvo suficiente éxito como para que el agente Jeff Larson (interpretado por Ray Danton) repitiera en otra película, y no es de extrañar, pues la película es aburrida con ganas, los actores parecen recitar su papel medio dormidos y lo que ocurre en pantalla no ofrece ningún interés para el espectador.
El argumento va sobre la seguridad en una base naval estadounidense situada en las afueras de Alicante. El súper agente Jeff Larson es el encargado de descubrir al traidor.
A partir de esa información, la película es un descontrol, con espías rusos que diríase que llevan tatuado en la frente “¡Atención, espía!”, peleas sin sentido, chicas monas babeando cuando aparece el agente secreto, etc. Una de las escenas más divertidas es cuando descubren una serie de cámaras de espionaje espiando la base americana; están en unos búnkeres de cemento con explosivos. Nadie en la base se había dado cuenta hasta que llegó Jeff Larson; pero lo curioso es que él mismo se encarga de desactivar las bombas (en la base naval no debía haber ningún técnico en explosivos), y lo hace sin camisa y fumando un cigarrillo.

Jefri Zain
Jefri Zain es el James Bond de Singapur, protagonista de tres películas en los 60: Gerak Kilat (1966), Jurang Bahaya (1968) y Bayangan Ajal (1968).
Imita las películas Bond en todo: la escena de pre-créditos, chicas despampanantes, microfilms escondidos en zapatos, un agente arrogante y frío, etc. Pero el presupuesto es patéticamente bajo, la acción es de juzgado de guardia, los efectos especiales inexistentes, la música inaguantable… en fin, que no hay por dónde cogerla.
El tal Jefri Zain va de chulo piscinero; los malos se dejan vencer cuando lo ven; el cuartel secreto del malvado de turno solo se intuye, pues no había presupuesto ni para una maqueta… por cierto, el cuartel general de Jeffri Zain se encuentra debajo de su casa y se accede a través de un pasaje secreto apartando su bañera. Allí debajo nos encontramos con los Moneypenny y Q malayos, que parecen vivir y trabajar debajo de la casa del agente Zain.


Hay mejores maneras de perder el tiempo.
Agente K8 – Mirmont
Robert Vernay dirigió Mission Diplomatique Agent K8 / Varsovia, Situación Desesperada (1965), protagonizada por Roger Hanin. No creo necesario decir que el agente K8 solo duró una película, y no debería extrañarnos puesto que es una película anacrónica de principio a fin: fue rodada en 1965, pero parece que haya sido filmada en 1950.
Filmada en blanco y negro, se aleja del mito Bond, pero eso no es un mérito: más bien es su sentencia de muerte.
Trata sobre la búsqueda del profesor Wilkowski, creador de una fórmula para producir combustible sintético sin costo alguno. El agente Mirmont, encargado del caso, descubre que el científico, presuntamente muerto en la explosión de una ambulancia, en realidad ha sido secuestrado… y a partir de ahí todo naufraga.

Kommissar X – Joe Louis Walker
Kommissar X fue una larga serie alemana de libros sobre un detective privado, Joe Louis Walker, que era un homólogo del agente del FBI Jerry Cotton, protagonista de otra serie de novelas.
El autor de los libros, Bert F. Island (seudónimo de Paul Alfred Müller), escribió más de 620 títulos a partir de 1959.
El personaje tuvo un éxito inmenso y, gracias al fenómeno Bond, entre 1965 y 1971 se rodaron siete películas de Kommissar X, en su mayoría escritas y dirigidas por Gianfranco Parolini y protagonizadas todas ellas por (seudónimo del actor italiano Luciano Stella) junto a Brad Harris.
Tony Kendall, fue bastante famoso en esa época por sus films de serie Z de acción, de terror y algún que otro spaguetti western; recordémoslo en películas tan memorables como Los Tres Superhombres / I fantastici 3 Supermen (1967), Quedó uno solo, la muerte fue para todos / Rimase uno solo e fu la morte per tutti (1971), Django desafía a Sartana / Django sfida Sartana (1971), El ataque de los muertos sin ojos (1973), y la genial (al menos por el título) Los llaman los tres mosqueteros, pero eran cuatro / Li chiamavano i tre moschettieri… invece erano quattro.

Aunque claramente nacida del éxito de Bond, Kommissar X no era un espía secreto, sino un detective aventurero, un híbrido entre 007 y un héroe de cómic pulp. No era exactamente un “pseudo Bond cutre”, porque no intentaba copiarlo directamente, sino aprovechar el mismo tipo de aventuras, así que, de repente, Joe Louis Walker se convirtió en un investigador con más gadgets que sentido común, persecuciones imposibles y tramas donde el espionaje internacional parecía más un juego de escondite que una misión real. El resultado es tan delirante como encantador… o simplemente ridículo, dependiendo de la tolerancia al kitsch sesentero que tenga uno.
Dejaré aparte la película de 1971 —Kommissar X jagt die roten Tiger / F.B.I. operazione Pakistan / El Comisario X a la caza de los tigres rojos— pues queda fuera de la intención de este artículo. Las otras seis son:
Kommissar X–Jagd auf Unbekannt / 12 donne d’oro / Comisario X (1966) es una coproducción italo-alemana dirigida por Frank Kramer, pseudónimo de Gianfranco Parolini. En esta película, el Kommissar X es contratado para encontrar a un físico nuclear desaparecido. La razón del secuestro es descontaminar una partida de oro irradiado de manera radioactiva, pero todo se mezcla con malvados de opereta, una isla secreta y muchas explosiones sin sentido. Además, hay persecuciones imposibles en coches, peleas coreografiadas con la gracia de un elefante en una cristalería y diálogos que parecen sacados directamente de manuales de cine cutre. Kommissar X demuestra que un investigador privado puede parecer un agente doble cero… sin serlo.

¿Es divertida? Sin duda, pero no lo pretende… es como una novelita de kiosco de las que se vendían por unos céntimos.


Kommissar X – Drei gelbe Katzen / Tres gatos amarillos a.k.a. La muerte es ágil, la muerte es rápida a.k.a. Kárate en Ceilán / Operazione 3 gatti gialli / Chasse à l’homme à Ceylan (1966).
Es la segunda película de la serie, y en este caso una coproducción austriaca-italiana-francesa también dirigida por Frank Kramer (pseudónimo de Gianfranco Parolini) y protagonizada por Tony Kendall. El inefable Kommissar X se enfrenta en esta ocasión a un grupo criminal conocido como “Los tres gatos amarillos”, que se dedica a robar secretos internacionales. La película combina persecuciones en moto, explosiones teatrales y diálogos dignos de un tebeo barato.


Uno de los títulos en castellano (pues tiene tres) nos dice que la muerte es ágil y rápida; todo lo contrario que la película, que no es ninguna de las dos cosas.
La siguiente —¡rodada el mismo año!— es Kommissar X–In den Klauen des goldenen Drachen / So Darling, So Deadly / Agente Jo Walker – Operazione Estremo Oriente / Commissaire X dans les griffes du dragon d’or / Las garras del dragón rojo (1966). Una coproducción austriaco-italiana dirigida y protagonizada por los mismos personajes.
En este caso, el villano es un misterioso “Dragón Dorado” que amenaza con conquistar el mundo mediante un filtro especial que refuerza un rayo láser millones de veces. Con la ayuda de este filtro, cientos de miles de personas podrían ser asesinadas. Walker debe impedir el desastre mientras se producen escenas de lucha y persecuciones que desafían la física.


Kommissar X–Drei grüne Hunde / Viaje de la muerte / Strategic Command chiama Jo Walker a.k.a. Death Trip a.k.a. Kill Me Gently / Commissaire X: Halte au L.S.D. (1967).
Otra película más, también con el mismo equipo y rodada —¡esta sí!— al año siguiente. También es una coproducción (italo-alemana-francesa, en este caso) y también un montón de títulos distintos según la versión.

En este film, Walker es contratado para detener a una banda conocida como “Los tres perros verdes”, que se dedica a chantajes, robos y al tráfico de LSD. Persecuciones en coche, chicas guapas, lujosos interiores y situaciones absurdas son la norma.


Kommissar X–Drei blaue Panther / Three Blue Panthers a.k.a. Kill Panther Kill / Tres panteras azules (1968).
Al año siguiente, el mismo director y actor rodaron una nueva entrega de Kommissar X, en este caso una coproducción italo-alemana que nos cuenta cómo Joe Walker debe investigar robos de diamantes y detener a una banda internacional llamada “Las tres panteras azules”, que se dedica a pasar droga por la frontera de Pakistán. Entre disfraces imposibles, diálogos mal doblados y chistes estúpidos, la película ofrece escenas de acción que rozan el surrealismo.


Por cierto, por si no os habéis dado cuenta, el bueno de Walker tiene una debilidad por los malvados que usan colores en sus nombres: los tigres rojos, las chicas de oro, los gatos amarillos, los dragones rojos y dorados, las panteras azules y las serpientes de oro.

Y la última película que analizaremos es Kommissar X–Drei goldene Schlangen / Tres serpientes de oro a.k.a. La isla de las niñas perdidas / Commissaire X et les Trois Serpents d’or (1969). En esta película, Walker investiga la misteriosa desaparición de chicas en una isla tailandesa, donde la Sra. Kim So —conocida como una gran benefactora— entrena a chicas que son secuestradas y sometidas a tortura y, posteriormente, ofrecidas a turistas sexuales extranjeros.

Entre escenas de acción en la playa, conspiraciones absurdas y villanos exageradamente teatrales, el detective demuestra su versatilidad… y su completa falta de sentido común.


Mat Bond
Mat Bond es una oscura película producida en Singapur en 1967, dirigida y protagonizada por Mat Sentul (de ahí el nombre de la película), que también quería su parte de la tarta de 007.


En realidad, y en honor a la verdad, la película no quiere ser la respuesta a Bond, sino al agente secreto Jefri Zain, también conocido como el James Bond de Singapur.
En teoría es una parodia, pero no hace ni pizca de gracia, por lo que no me he atrevido a englobarla en Verdaderas parodias. Por la misma razón tampoco he querido que apareciera en Parodias a su pesar, pues su cutrez es tal que solo puede englobarse en el grupo de Imitadores cutres. Evidentemente, gana el primer premio.

La película es un despropósito. No hay ni una sola escena que pueda salvarse. Es mala a más no poder, y si Jefri Zain era penoso, Mat Bond es la cutrez elevada a la máxima potencia: carteles escritos a mano, toda la acción ocurre en un terreno baldío, el cuartel general de los malos es una choza fabricada con cuatro maderas mal clavadas, y entre los gadgets están el paraguas paracaídas y las píldoras que hacen a uno invulnerable a las balas… Incluso hay una escena en que el protagonista es atacado por una cobra y la mata a base de pedos (!!!).
Nick Carter
Tal como ocurría con Hugh «Bulldog» Drummond o Kommissar X, el personaje de Nick Carter fue creado por John R. Coryell en 1886. En la década de 1950, el personaje, que originalmente era un detective, se convirtió en un espía, y varios escritores publicaron historias de Nick Carter. Cuando llegó la “epidemia Bond”, se decidió filmar un par de películas y se pensó en Eddie Constantine para interpretarlo.
En 1965, Eddie Constantine parecía estar en las últimas —tenía 47 años—, no obstante, ya había acumulado una impresionante carrera. Desde comienzos de los años cincuenta había grabado más de medio centenar de discos —una sesentena en total a lo largo de su vida— y había intervenido en unas setenta películas y telefilmes, convirtiéndose en una figura popular tanto en Francia como en Alemania. Si bien a partir de 1965 su estrella parecía apagarse, lejos de retirarse siguió trabajando sin pausa. Durante las tres décadas siguientes rodó aún una treintena de títulos más, colaboró con directores de la nouvelle vague como Godard o Fassbinder, y continuó actuando y cantando, aunque con menor repercusión comercial. Su filmografía final superó las noventa películas y telefilms, y su discografía más de sesenta grabaciones.
Eddie Constantine interpretó al detective Nick Carter en dos películas: Nick Carter Va Tout Casser / Las Aventuras de Nick Carter / Licencia para Matar (1964) y Nick Carter et le Trèfle Rouge (1965), y aún tuvo tiempo ese año de rodar la magnífica Alphaville, une étrange aventure de Lemmy Caution, de Jean-Luc Godard.


Nick Carter Va Tout Casser va sobre un arma revolucionaria, una especie de pequeño, luminoso y mortal objeto volador que revolucionaría la guerra aérea. Evidentemente, todas las potencias mundiales quieren hacerse con él, y Nick Carter es el encargado de proteger al inventor. Cuando una red internacional de terroristas quiere secuestrarlo, Nick Carter se encarga de desbaratar sus planes.

La película está bien rodada, en un blanco y negro muy limpio y con un uso de las sombras adecuado; la trama es sólida y las escenas de acción son medianamente realistas. No obstante, la película ha envejecido mal, pero si la vemos libres de prejuicios, es entretenida e incluso divertida en ocasiones.
La segunda película es Nick Carter et le Trèfle Rouge (1965), que va sobre el robo de una caja que contiene unas cargas nucleares. El agente Nick Carter tiene cuatro días para encontrar los rastros de estos misteriosos cohetes antes de que liberen un gas mortal en Europa.


Esta película es peor que la primera: la historia no se aguanta, la interpretación no llega a la media y el resultado final es, como mucho, pasable. No se rodó una tercera; y quizá fue mejor así.
Agente OSS 77 – Robert Kent
El agente OSS 77 en realidad no es una imitación cutre de Bond, sino que viene a ser una imitación cutre del agente francés OSS 117, también conocido como Hubert Bonisseur de La Bath.
OSS 77 adopta algunos aspectos del OSS 117, pero también adapta algún detalle de Bond, lo mezcla todo y lo único que consigue es una película titulada OSS 77 Operazione Fior di Loto, también conocida como Piège Pour un Espion / Tonnerre sur Pékin / Operation Lotus Flower.


Poco más puedo decir, salvo que el argumento de la película va sobre un científico chino que toma un avión a Estados Unidos para alertar de que China tiene la bomba atómica. Durante el viaje, sin embargo, el avión es interceptado por los servicios secretos y derribado, cayendo sobre Italia (quedaba a mitad de camino). El científico, que no muere, es llevado a su destino por el agente Robert Kent.
Se hace pesada y, sin duda, merece una mención especial quien logre terminarla sin verla a doble velocidad.
PHILIPPE TISSOT
El agente Philippe Tissot aparece en una coproducción entre Austria, Italia y Alemania titulada originalmente Schüsse im Dreivierteltakt (1965), pero llamada en Italia Operazione Terzo Uomo, quizás para confundir al espectador con la magnífica película de Carol Reed, El tercer hombre. El título español era Nuestro hombre en Viena y el francés Du suif dans l’Orient-Express.


Los protagonistas son Pierre Brice y la incombustible Daliah Lavi, que participó en varias películas pseudobond, como Casino Royale (1967) —aunque aquí interpretó al agente 007—, The Silencers (1966), Some Girls Do (1969) y The Spy with a Cold Nose (1966).

El argumento nos explica cómo roban en París una unidad de control de misiles de la OTAN, y las pistas del robo llevan al agente Tissot a Viena (¡ya tenemos la explicación de los distintos títulos!).
La película puede verse, e incluso es entretenida, pero solo si estamos convencidos de que es una película de espías sin más. Si queremos ver en ella una imitación de Bond, es cuando hace aguas por todas partes.
Agente S3S / U-92 – Rolf Torring
Hubo un pseudo-Bond que respondía a las siglas 3S3; no era nada del otro mundo, pero tenía su encanto, de modo que pronto le salió un imitador cutre. O sea, tenemos a un imitador del imitador: el agente S3S, que solo protagonizó una película, Agente S3S Operazione Uranio / Operación Rubí Negro / Der Fluch des Schwarzen Rubin / Thirteen Days to Die (1965).


Os preguntaréis, ¿qué tiene que ver el Uranio del título italiano con el Rubí Negro de los títulos alemán y español o con los Trece Días para morir del título inglés? Pues tiene que ver, y mucho. El argumento nos cuenta cómo roban una joya de un museo en Bangkok. El príncipe Gulab le pide ayuda al detective privado Rolf Torring, y este acude junto con su amigo Hans Warren y su compañero negro Pongo (!!!). En Bangkok se unen a Mitra, la asistente del director del museo —que resulta ser la heredera del trono.
Finalmente, tras muchas peripecias absurdas, descubren que en la joya está la clave de los depósitos de uranio.

La película es entretenida, pero solo si uno se la toma como lo que es: una película para pasar el rato y dormitar en ocasiones.
Por cierto, en la versión alemana no aparece ningún agente secreto, pues el protagonista —tal como ya he dicho— es Rolf Torring, el protagonista de una serie de novelas populares de aventuras publicadas en Alemania en los años 30 del siglo XX. No es un agente secreto, sino un personaje estilo Doc Savage, Indiana Jones o Allan Quatermain.
Para la versión italiana —dado que estábamos en plena fiebre Bond— el bueno de Rolf Torring se convirtió en el agente S3S; en la versión francesa fue el U-92.
X 1-7 – George Collins
El actor Lang Jeffries, después de protagonizar un par de peplums, se atrevió con el agente X 1-7 en Operazione Oceano (en España Agente X-1-7 Operación Océano, en Francia se llamó X 1-7 Top Secret), una coproducción hispano-italiana de 1965 dirigida por Tanio Boccia (que en la película se hace llamar Amerigo Antón). Es un film que cumple los cánones del género uno detrás de otro.


El argumento trata sobre un científico nuclear que es asesinado, dejando a su compañero como el único que conoce la fórmula secreta de su último invento. El servicio secreto envía a uno de sus principales agentes a Suiza para garantizar su seguridad, pero los operativos enemigos están decididos a arrebatarle la fórmula.
No aporta nada al género y, aunque las interpretaciones son correctas, se trata de un film modesto que peca de un argumento flojo para llenar todo el metraje. Como anécdota (supongo que debido al poco presupuesto disponible), el traslado del agente a Suiza se soluciona con un minuto y medio de imágenes desde el interior de un automóvil moviéndose por una ciudad y, después de una pelea en los muelles, otro minuto y medio conduciendo un coche de techo abierto por las carreteras de montaña. Con esto se supone que ha llegado a Suiza.

Este despropósito se repite en un club nocturno, donde hay una secuencia de casi seis minutos en la que la banda toca, algunos bailarines se mueven por el escenario y los agentes secretos (nota: de secretos poco, parece que lleven un cartel que diga “espía enemigo”) se miran entre ellos y se levantan para bailar de tanto en tanto. No pasa nada en todo ese tiempo.
Otros detalles curiosos: filmar una fotografía del skyline de Nueva York para dar a entender que hay una reunión de alto nivel de la CIA, una interminable escena del agente X-17 preparando su maleta en la habitación del hotel, los agentes enemigos jugando a las cartas en silencio durante otro minuto entero… Es como si la película no hubiese tenido postproducción y todo el metraje se hubiese salvado sin ningún corte.
Evitadla.
X77 – Serge Vadile
El agente X77 protagonizó solo una película: Baraka Sur X13 / Operación Silencio / Agente X77 ordine di uccidere / Agente X-77 Orders to Kill, coproducción italo-hispano-francesa de 1965 dirigida por Maurice Cloche. Como podéis observar en los títulos, en la versión francesa el agente es llamado X13 en lugar de X77, sin que nadie parezca saber muy bien por qué.


Rodada en parte en Barcelona y La Molina, y protagonizada por Gérard Barray, lo único que salva la película es la presencia de Sylvia Koscina, habitual en pseudo-Bonds.

La película trata sobre un agente del gobierno que intenta evitar que los espías extranjeros obtengan la fórmula de un científico para un combustible sólido de cohetes. Imita de manera cutre a Bond, pero, en el fondo, su trama es más creíble que la de algunos films Bond de los 60.
La interpretación del agente Serge Vadile es correcta y las escenas de acción están bien resueltas. Pero se hace pesada en ocasiones, sobre todo por la banda sonora, que no acompaña las escenas y parece haber sido compuesta para una película cómica de tortazos. La filmación es descuidada, con cortes abruptos, y da la impresión de que tanto el director como los actores querían actuar, cobrar e irse a otro sitio.
Una curiosidad: en algunos países se estrenó como si fuera una entrega más de la saga OSS 117, lo que da una idea de la confusión (o el oportunismo) de la época.
Agente Z-7 – Mark Donen
Z-7: Operación Rembrandt / Mark Donen – Agente Zeta 7 / Rembrandt 7 antwortet nicht es una coproducción ítalo-hispano-alemana dirigida por Giancarlo Romitelli. El argumento nos cuenta cómo un científico construye una máquina capaz de destruir grandes zonas de la Tierra y el agente Z-7 Mark Donen (interpretado por Lang Jeffries) deberá encontrar la fórmula de esta letal arma, oculta —por algún motivo que nunca se explica bien— en un cuadro de Rembrandt.


¿Por qué es una imitación cutre? Porque es demasiado ridícula como para ser considerada de otra manera. A pesar de que es medianamente entretenida y técnicamente no tiene demasiados fallos, el protagonista no es James Bond, pero lo imita lo mejor que puede (que no es mucho).

Como ocurre en muchas de estas películas, el recorrido argumental se basa en acumular el mayor número posible de secuencias de acción en varios países distintos. No hay más. Y, sinceramente, podría haber menos, porque los 102 minutos que dura se hacen eternos.
Detalle curioso: aunque la historia se ambienta en distintos lugares del mundo, casi todo está rodado en las mismas localizaciones españolas, que hacen de Ámsterdam, Oriente Medio o incluso el Caribe, según convenga.








































