El Verdadero Origen del pan Con Tomate

 

El Pa amb Tomàquet no ha sido nunca un manjar refinado. En su origen no era más que una comida tradicional de verano, tomada habitualmente como merienda por los campesinos que así aguantaban hasta la hora de la cena. Como que en las casas de campo se elaboraba pan una vez a la semana o cada diez días, este pan terminaba secándose. Parece ser que se inventó para humedecer el pan y hacerlo más tierno. 

Es un plato simple, pero su sencillez es deliciosa. Quizá por ello hay tanta gente que quiere apropiárselo, veamos sus razones.

Supongo que queda claro que nadie en su sano juicio afirmaría que el gazpacho no es de origen andaluz, o que la pizza no es italiana o que el cous-cous es un plato australiano. Evidentemente un gazpacho lo puede hacer cualquiera y a cualquiera puede habérsele ocurrido mezclar los ingredientes necesarios para llegar al mismo resultado. A cualquiera puede habérsele ocurrido, pero no lo hizo, por tanto tenemos que proclamar: El gazpacho es de origen andaluz, y quien diga lo contrario miente.

Una vez dejado claro lo anterior, me pregunto por qué hay tanta gente que afirma que la pa amb tomàquet (voy a ignorar ese palabro llamado pantumaca) no es de origen catalán. Se afirma, con vehemencia y sin aportar pruebas, que es de origen andaluz, valenciano o murciano…

Reconozco que frotar un trozo de tomate en una rebanada de pan es la cosa más simple del mundo y podría habérsele ocurrido a cualquiera… pero no fue así. Una vez inventado cualquiera podría haberlo convertido en una costumbre, en un “plato nacional”, pero tampoco fue así. Los únicos que hicieron ambas cosas son los catalanes, por tanto hay que proclamar, del mismo modo que el gazpacho es andaluz, que el pa amb tomàquet es de origen catalán.

He querido buscar argumentos en contra y rebatirlos, pero todos los que encuentro son peregrinos y viscerales, y por tanto ridículos. A pesar de ello creo que algo he conseguido. ¿Cuales son estos argumentos en contra de la catalanidad del pa amb tomàquet?

Hay quien dice que “Desde siempre” en Murcia se han comido los tomates frotados en el pan y así lo atestigua la tradición y cientos de testimonios escritos. 

Pues lo siento mucho, pero no he encontrado muchos, ya que no valen como “testimonios escritos” los testimonios actuales de los que se aferran a esta teoría. He buscado en obras literarias y periodísticas murcianas del siglo XX y no hay apenas referencias a pan frotado con tomate (he encontrado referencias a panes, a tomates, e incluso a calabacines. Pero la rebanada de pan frotada con tomate maduro brilla por su ausencia).

Por ejemplo, en la XXIII Feria Regional del Libro de Murcia (2008), una pantalla gigante mostraba los textos de los pequeños recuerdos que el público había ido escribiendo en días previos a la Feria. Posteriormente se publicaron en un librito que llevaba por título Me acuerdo de… El libro tenía 86 páginas y había unos 5 recuerdos por página, lo que puede darnos una cantidad de unos 400 recuerdos. Pues entre todos solo había una referencia al pan con tomate, ¡solo una! (“me acuerdo de cuando merendábamos una rebanada de pan redondo con tomate restregado, o untado con pringue o manteca y azúcar o un trozo de pan y una onza de chocolate”. De ello deduzco que aunque se comía y se come en Murcia, jamás ha alcanzado la universalidad del pa amb tomàquet catalán.

Incluso la Guía Del Buen Comer Español de Dionisio Perez, obra de referencia para la gastronomía española, publicada en 1929, afirma, refiriéndose a los tomates y a Murcia, que “el tomate y el pimiento alcanzan en la cocina murciana más importancia aún que en la andaluza. Tomates y pimientos hay en la tortilla murciana, que es gratísima. Tomate hay también en el potaje a la murciana, en que predominan los frijoles, el arroz y las judías verdes. Tomates y pimientos en la preparación de muchos de los pasteles murcianos.” ¿Dónde está el Pan con tomate? Simplemente no se nombra, y no debería extrañarnos pues su presencia es accidental.

Para terminar, Manuel Vázquez Montalban, en su novela El premio, hace decir a uno de sus personajes refiriéndose al pan con tomate: “resulta que este prodigio alimentario se les ocurrió a los catalanes hace poco más de dos siglos, pero con tanta conciencia de hallazgo que lo han convertido en una seña de identidad equivalente a la lengua o a la leche materna» (…) mientras «los charnegos, los inmigrantes catalanizados, adoptamos el pan con tomate como una ambrosía que nos permite la integración».

Hay tambien quien afirma que los catalanes repiten que ellos inventaron el pantumaca, pero en el fondo eso es algo que solo dicen ellos, pues todo el mundo sabe que no es así.

¿Qué puede contestarse a una estupidez parecida? Nada, pero la he oído en varias ocasiones y siempre con una seriedad en el rostro que me hacia pensar que el que la soltaba, realmente se la creía.

Pues no es así, independientemente de que los catalanes lo hayan inventado o no, la verdad es que el pa amb tomàquet (o pan con tomate, insisto en que eso de pantumaca suena como una patada en los cataplines) es catalán es algo que lo afirma cualquier persona con dos dedos de frente.

Recuerdo hace años, cuando visitaba la casa de la familia de mi mujer en Andalucía, si se nos ocurría preparar pan con tomate para cenar, ellos lo solían llamar “pan catalán”. Cuando he visitado el sur de Francia me he encontrado lugares (pocos) que lo sirven y lo llaman “pan al estilo catalán”.

Tengo en casa un librito titulado Spain For Dummies, escrito por Neil E. Schlecht en el que se dice literalmente: “the basis of rustic catalán food is pa amb tomàquet, literally, bread and tomato. But I’m not talking bread, mayo, and beefsteak tomatoes. Pa amb Tomàquet are long slices of rustic bread rubbed with halves of beautiful fresh tomatoes, doused with virgin olive oil, and sprinkled with salt».

El texto está suficientemente claro, pues incluso distingue el pan con tomate de una rebanada de pan con mayonesa y tomate a rodajas, que casualmente es lo que me han servido alguna vez que he pedido pan con tomate (concretamente en una población de Valencia de cuyo nombre prefiero no acordarme).

En la guía francesa Espagne: 2009-2010 de Dominique Auzias y Jean-Paul Labourdette se indica que el Pa amb tomàquet es “une tranche de pain frottée d’une tomate et arrosée d’huile d’olive”, y además, y esto es lo más importante, se afirma que “est indisociable de la cuisine catalane”.

Pero quizás quien se explica mejor es el interesante Catalan Cuisine, Revised Edition: Vivid Flavors From Spain’s Mediterranean Coast, de Colman Andrews.

 

El texto es muy interesante pues empieza diciendo que “the catalans went a bit further tan mere oil, though. Lots of folks bring bread and tomatoes together, of course. Italians sometimes spoon chopped tomato pulp onto bruschetta or fettunta, their versions of bread with oil and garlic; in Provence, thin slices of tomato might be applied; in America, for that matter, we celebrate the BLT. But only in the països Catalans, to the best of my knowledge, does anyone rub tomato straight on bread (and only then, incidentally, worry about the oil). Indeed, the whole idea is perfectly catalan in its practicality”.

O sea que para el autor, la idea de frotar el pan en el tomate (y después preocuparse del aceite) es una idea perfectamente catalana y práctica, y además lo distingue de la bruschetta italiana, las rodajas de tomate de la Provenza o del famoso sándwich BLT (Bacon, Letucce and Tomato) americano.

También tenemos a Alain Ducasse, a quien podemos reprocharle muchas cosas, pero no que cuando habla de cocina no sepa lo que dice. Pues bien el gran cocinero francés definió el pan con tomate de la siguiente manera: “el pan con tomate resume la cocina catalana moderna a través de su cultura religiosa, pues nunca debía tirarse el pan, símbolo del cuerpo de cristo. “

Y para terminar, recuerdo que Jaime de Armiñan, director de cine madrileño, afirmaba que para desayunar le gustaban mucho “las tostadas con aceite de oliva y algunas veces con un poco de tomate restregado, como en Cataluña”.

Por supuesto que no he encontrado ningún libro de cocina, guía de viajes o estudio francés, inglés, alemán o incluso japonés, en el que se mencione que el Pa amb Tomàquet no es de origen catalán. Ni uno solo. ¿Es curioso, no? Por tanto creo que la falacia que “solo los catalanes lo afirman” queda desmontada.

El pan con tomate se come habitualmente en Andalucía, solo que allí lo llaman media con tomate.

En Andalucía, sobretodo en Granada, puede tomarse para desayunar una media de tomate, que no es más que una rebanada de pan con tomate, la mayoría de las veces triturado, otras en rodajas y a veces espachurrado (nunca frotado). Pero es una receta de desayuno, que no de cena, y no es conocida universalmente en toda Andalucía, si no lo creéis haced la prueba, pedidlo en un bar y os servirán algo parecido a una rebanada de pan con rodajas de tomate encima.

Por cierto, mi mujer que es cordobesa como la que más, afirma que esto se ha puesto de moda últimamente, pero que hasta que llegó a Catalunya no había visto frotar el tomate en el pan…. Además, ahora que lo pienso, los cordobeses tienen su propio pan con tomate, el salmorejo, una receta deliciosa donde las haya. 

Los valencianos desde siempre han comido pan con tomate, y los catalanes, tal como suelen hacer con todo lo valenciano, se lo han apropiado.

Vamos a ver, lo mismo que se ha dicho para los murcianos vale para los valencianos. Se trata de una leyenda urbana que en los últimos tiempos ha ido cogiendo fuerza, cuando solo hace unos años nadie (ni en Valencia ni en Catalunya) le daba el más mínimo crédito.

Como muestra un botón: Tenemos al periodista y escritor Luis Beresaluze Galbis, valenciano poco sospechoso de veleidades catalanistas (más bien todo lo contrario ya que ha sido colaborador de publicaciones como La Hora de Gabriel Elorriaga, El Español de Rafael García Serrano o Juventud de Jesús Fragoso del Toro) que afirmaba en su libro Azorín y Don José, refiriéndose a las diferencias entre catalanes y valencianos: “…solo nos iguala una cosa: el ser mediterráneos. Eso también les ocurre a murcianos, almerienses, granadinos, malagueños y, en cierto modo, gaditanos… solo se libra Huelva. No basta con los olivos y los almendros. ¡Por Dios Santo! Los Païssos catalans no nos incluyen ni nos incluyeron nunca. Nosotros somos gente tolerante y abierta. No castigamos a quines rotulan sus negocios en castellano. Aquí aun se estudia en castellano. En Cataluña ni en un solo colegio ya. Absolutamente ni uno solo en toda la Generalitat. Somos mucho más mediterráneos, griegos, romanos, áticos, liberales y abiertos que ellos. Y a nadie llamamos charnego”. Queda claro de que pie cojea, ¿no? Pues bien, una vez aclarado este punto, el “insigne “ periodista dice: “Su pan tumaca es nuestro almorsaret. Aquel, una rebanada de pan, untada con aceite, con tomate restregado y una loncha de jamón. El nuestro, el mismo pan con aceite, pero el tomate comido realmente, a mordiscos…”

Si un autor como Luis Beresaluze, a quien sale un sarpullido al tocar una botella de Vichy Catalán, afirma que el pa amb tomàquet no tiene nada que ver con lo que se come en Valencia, será así, por mucho que otros valencianos insistan que los ”pérfidos” catalanes se lo han robado. Por cierto, en agosto de 1978, la revista progresista valenciana “Valencia Semanal” publicó una parodia de esta paranoia que sostenía que los catalanes lo han robado todo a los valencianos, y afirmaba (en tono de broma) que en catalunya (denominada en el articulo la zona norte del Reino de Valencia) se ha prohibido en bares y restaurantes la venta del típico plato valenciano del pa amb tumaca i pernil. Y siguió diciendo que los catalanes con este robo añadían una pieza más a todo lo que le han robado a los valencianos: el idioma, la bandera, Kempes, y el Virgo de la Visanteta… Solo les quedaba la Luna de Valencia, y no por mucho tiempo.

El Pan con tomate no existió en Catalunya hasta los años 20, cuando lo llevaron allí los trabajadores murcianos del metro de Barcelona.

Esta es una leyenda urbana que se resiste a morir, como la del hombre rana que cayó de un avión de Icona, como la de la chica de la curva o como la de los niños secuestrados por rumanos en el Mercadona. Cuanto más absurdas más gente se las cree (recomiendo aquí el libro Por qué creemos en cosas raras, de Michael Shermer, un magnífico estudio de la credulidad humana)

En los años 20 hubo trabajadores murcianos en el metro de Barcelona, eso está claro, pero no he encontrado ninguna referencia de la época que hable de ellos y sus relaciones con el Pan con Tomate, y eso que de referencias y artículos hay muchos: con relación a las condiciones laborales, problemas con los sindicatos, quejas por la miseria en que vivían, noticicias relacionadas con las obras… Pero ni una sola referencia al tomate. Ni una referencia catalana y ni una referencia murciana.

La verdad es que mi abuela, nacida en 1908, me contaba que de pequeña (cuando tenían pan y tomates, cosa que no siempre ocurría) comían el pan de pagés frotado con tomate maduro.

El periodista y gastrónomo Nèstor Luján nos aporta la primera referencia escrita de pan con tomate en Catalunya, en 1884, y desmintió categóricamente que su implantación del pan con tomate en Cataluña tuviera que ver con la inmigración murciana. La referencia es un poema paródico que el periodista y autor teatral Pompeu Gener le escribe a su amigo el conde de Foixà, desde Paris, en 1884. En esos versos se refiere a la añoranza que siente por su tierra y por uno de sus alimentos, el pan con tomate, lo que nos hace deducir que en vida de Pompeu Gener debió comerlo con asiduidad, por tanto era ya algo común en su época (Pompeu Gener nació en 1848). El poema es el siguiente:

Lo que menjarem certa nit,
ço és pa amb oli, amanit
amb tomaca, e bon profit,
s’ha fet de moda…
Madama Adam n’ha menjat, 
Judit Gautier molt li ha agradat
e fins la gran Sarah Bernardt
s’ha fet la llesca.

(“Lo que comimos cierta noche, es pan con aceite, aliñado con tomate, y buen provecho, se ha puesto de moda… Madama Adam ha comido, a Judit Gautier mucho le ha gustado, e incluso la gran Sarah Bernath se ha preparado una rebanada”.)

No obstante, a pesar de esta referencia escrita mucho más antigua que cualquier referencia murciana, andaluza o valenciana, no podemos considerar el pa amb tomàquet como algo muy antiguo. El mismo Nestor Lujan, en el mismo artículo en el que habla de la referencia de 1884, El manido pan con tomate, (publicado en La Vanguardia en 19/06/84), afirma que en el libro La cuynera catalana, de 1835, no se pone todavía tomate en los sofritos, y solo aparece en media docena de recetas. En esa época (1835) el tomate era aun escaso en Catalunya, puesto que existe una receta en donde, sorprendentemente, se lee “amb un poch de safrà a falta de tomatech (“con un poco de azafrán a falta de tomate”)

Por tanto si tenemos que Pompeu Gener en 1884 lo considera algo habitual, pero en 1835 no aparece apenas en los libros de cocina, podemos deducir que entra en nuestra cocina de forma universal alrededor de 1860. Esa es la fecha en que se “inventa” el pa amb tomàquet, lustro arriba, lustro abajo.

El tomate vino de América, y los productos americanos entraban por Andalucía, por lo tanto es lógico que ellos fueran los primeros que tomaron pan con tomate.

No es tan lógico, y menos si estudiamos el recorrido del tomate desde que entraba en Europa hasta que fue cultivado habitualmente. 

De la palabra nahualt tomatl, proviene la palabra castellana tomate, la catalana tomàquet, la neerlandesa timaat, al francesa tomate o la inglesa tomato. Por otro lado tenemos la italiana pomodoro; quedémonos con este detalle: Pomodoro. Volveremos a él.

En la crónica de Bernal Díaz del Castillo (1538) se habla por primera vez del tomate, y es cuando el bueno de Bernal nos explica que fue apresado por los indios en lo que hoy es Guatemala y se lo querían comer aderezado con una salsa con sal, ají y tomates. 

En la Historia general de las cosas de Nueva España, escrita por Bernardino de Sahagún entre 1540 y 1585 se habla de las vendedoras de platos preparados y se afirma que “venden unos guisados hechos de pimientos y tomates, suele poner en ellos pimiento, pepitas de calabaza, tomates, pimientos verdes y tomates gordos y otras cosas que hacen los guisados sabrosos“. Bueno, esto es una traducción moderna, pues en el momento en que fue escrito, Bernardino de Sahagún distingue los dos tipos de tomates llamándolos a unos tomalt y a otros xitomalt.

Mientras en las Indias eran conocidos los tomates, en Europa aun eran desconocidos. En la Agricultura General de 1513 de Gabriel Alonso de Herrera ni menciona el tomate, y no fue incorporado a la obra hasta 1819, mediante un apéndice.

Hasta 1554 no aparece en un libro escrito en Europa, fue en la obra de Rembert Dodoens, un botanista holandés, en donde compara al tomate con la mandrágora y considera que es tan peligroso como ella.

En el diccionario de Covarrubias tampoco aparece, y tenemos que llegar a 1627 para hallar la primera referencia en una obra española, es el el libro Fray Pedro Simón y su vocabulario de americanismos, donde se dice que “es una frutilla que dan unas yerbas, que se extiende como calabazas. Son buenos para guisados“.

Esta ausencia del tomate solo deja clara una cosa: Que se ignora como llegó a Europa. ¿Llegó primero a Sevilla? Quizás, pero llegó y se fue, por ello fue conocido antes en Italia que en España, pues en Sevilla había una base de comerciantes genoveses atentos a todo lo que llegaba del Nuevo Mundo, y quizás por eso ellos mantienen una palabra distinta para referirse a el: Pomodoro, cuya etimología hace referencia al color dorado que tiene antes de su maduración, o por que los primeros tomates que se cultivaron eran de la variedad amarilla. 

Por la misma razón, el primer libro del que se tiene referencia y que contenga recetas de cocina en las que interviene el tomate data de 1692 editado en Nápoles. La primera referencia en un libro de cocina español no aparece hasta 1740, en el Libro de la Cocinación.

El problema del tomate es que durante muchos años se consideró una planta medicinal y/o ornamental, y tardó mucho tiempo en ser considerada comestible, por esto en 1608 aparece en una lista de compras del hospital de la Sangre de Sevilla, pero entre el 20 de julio y 17 de agosto se compraron solo cuatro libras, lo que hace suponer que más que como alimento, fueron usados como medicina.

Resumiendo: El tomate entró por Andalucía, pero fue comido antes en Italia o Francia que en la propia España, por lo que no puede presuponerse que se cultivara o se convirtiera en un producto de consumo habitual en Andalucía antes que en otros lugares.

Epílogo:

No hay ninguna prueba que justifique que el mundialmente conocido como catalán pa amb tomàquet, provenga de otro lugar que no sea Catalunya. Evidentemente se han comido tomates en muchos lugares, y a alguien se le ocurriría frotar el tomate en el pan, pero no lo convirtió en algo reconocido universalmente, por tanto no podemos considerarlo “inventor” de la receta.

La historia se basa en las fuentes documentales. Ellas son el origen de la información. Hasta un niño sabe que esas fuentes (sean documentos escritos, documentos sonoros o documentos cinematográficos) son la base para escribir la historia. Las principales directrices usadas por los historiadores en su labor son, en primer lugar la heurística (localización y recopilación de las fuentes documentales); en segundo lugar la crítica de esas fuentes; y en último lugar la síntesis historiográfica y la publicación.

Aun en el caso en que no existiera documentación escrita, la historiografía acepta las fuentes tradicionales, siempre que se cumplan una serie de puntos:

1 La tradición debe informar de un hecho que necesariamente es conocido directamente por un gran número de personas. 

2 La tradición debe haber sido la creencia generalizada, al menos por un período determinado de tiempo. 

3 Durante ese período determinado, no deba haber sido cuestionada, incluso por personas con algún interés en negar esa creencia. 

Vistos los puntos anteriores, vemos que la tradición que afirma que el pa amb tomàquetes catalán se ha mantenido durante un largo periodo de tiempo y no ha sido cuestionada, al menos hasta los últimos años, y quienes la han cuestionado no aportan nada más que suposiciones, deseos propios y generalizaciones varias. Pero, e insisto, aunque esta tradición oral no existiera, tenemos a favor del origen catalán del pa amb tomàquet, miles de artículos, literatura, libros de cocina y documentos sonoros y videográficos. Y lo que es más importante, la primera referencia escrita del pa amb tomàquet, la más antigua, es catalana. ¿que más puedo decir?

Nada.

 

120 comentarios sobre “El Verdadero Origen del pan Con Tomate

  1. Tremendo manjar simple y nutritivo, el pan español es buenísimo.En México tenemos dos caldillos, el de tomate rojo (jitomate), el de tomate verde (tomatillo); lo untas a un trozo de pan bolillo o pan telera y es exquisito.

    Me gusta

  2. En la antigua Grecia ya se comía pan con tomate. Los romanos copiaron las patatas fritas de los germanos y las palomitas de maíz las hacían en el norte de África con \»blat de moro\». También la paella parece que era popular en oriente medio antes de la islamización. Pero es que los catalanes nos queremos apropiar de todo lo bueno.Sr Llaveria, a ver si estudia un poco más. Incluso los xuixos de Girona son del Algarve portugués y la crema catalana ya la comían los visigodos antes de invadir Hispánia. A ver si se entera usted de una vez y deja de mentir.

    Me gusta

  3. Señor Old Jumble, supongo que lo suyo es ironia, sino no entiendo como los antiguos griegos y romanos consiguieron alimentos procedentes de América.Segundo comentario, ¿cómo es posible que gire 180 grados los argumentos? El propósito del escrito era evitar una apropiación ridícula (la de los murcianos, el metro y el tomate) y usted gira el argumento y dice que los catalanes se quieren apropiar de todo, incluso de lo que es suyo.Le pido por favor que, dando datos reales, vuelva a escribir un comentario, y si no quiere hacerlo, tampoco habremos perdido mucho.saludos cordiales.

    Me gusta

  4. Evidentemente es todo puro ironía después de ver algunos comentarios donde nos acusan precisamente de eso, de querer apropiarnos de todo. También llegarán a decir que la sardana es una burda copia del juego infantil de corro de la patata. Siento mucho haber dado una impresión mala. Mi intención era todo lo contrario. Salud y nuevamente perdón.

    Me gusta

  5. No.El giro de esto.Es que nacionalismo catalán lleva años intentando aprovecharse de todo.Todo es de allí. A ver es muy simple.En la argumentación de este post, dice claramente que cualquiera que tuviera tomates y pan los podría haber restregado.No da ningún dato por el cual debamos entender que esto fuera una invención catalana. Si no negar que no fuera de otra parte.Yo me baso en los echos.A partir de cuando se puso de moda lo del pan con tomate en Cataluña.. si.. digo de moda..A partir de que los pobres murcianos construyeran el metro..Y si digo pobres. Porque el pan con tomate era de pobres..A parte es simple.Donde se cultivaba tomate en esa época que no había invernaderos?Pues en zonas apropiadas por temperatura. Por lo tanto mircia almeria y zonas del sur..(el tomate necesita calor y agua)Además es simple.Murcia actualmente casi triplica a la producción de tomate de Cataluña.. y Cataluña triplica el tamaño de Murcia..Así que es simple.Según este post reclama que cualquier pobre(el murciano siempre ha sido más pobre que el catalan) podría haber inventado o juntado esos alimentos.Con ese dato y el dato que por climatología en el sur..murcia incluido..era más fácil plantarlos sin invernaderos que en Cataluña.Se deduce que en el sur se unieron esos dos alimentos antes que en CataluñaA parte.. que casualidad que se puso de moda después de la construcción del put. Metro del que tanto hablamos..Es así de simple.Por cierto.Jaime I. Es Jaime I. No Jaume..Jaime​ I de Aragón el Conquistador fue rey de Aragón, de Valencia y de Mallorca, conde de Barcelona, conde de Urgel, señor de Montpellier y de otros feudos en OccitaniaQue os gusta mentir mucho en la historia y adueñaros hasta de los Reyes.Saludos

    Me gusta

  6. Estimado/a Ionable, voy a intentar contestarle, aunque en un mensaje da tal cúmulo de despropósitos que queda clasificado pra pasar a la final del concurso del Cuñado del Año\».Primero, \»echos\» va con HSegundo, cualquiera podría haberlo hecho, pero no lo hizo, la prueba está en que si ha viajado por la geografía española el único sitio donde se lo servirán es en CataluñaTercero, la intención del artículo no es demostrar que algo es catalán, sinó desmontar el ridículo bulo que es un invento murciano.Cuarto, el pan con tomate no se puso de moda \»cuando los murcianos contruyeron el metro\», primero por que no fueron solo ellos los constructores, ya que había trabajadores de muchos lugares y la mayor parte (increíble!) eran catalanes, más que nada por la proximidad; segundo por que 50 años antes que a alguien se le ocurriera construir un metro en Barcelona en mi pueblo la gente ya lo comía; tercero por qué no entiendo como algo que come un grupo de trabajadores en una construcción determinada de Barcelona ciudad se extiende a todo el territorio en una época en que no había redes sociales para que la gente dijera \»mira que bien, unos murcianos en Barcelona comen pan con tomate, yo que soy un campesino de Gandesa y no los conozco de nada ni nunca he ido a Barcelona y aún no se ha inventado la televisión, voy a hacer lo mismo, porque los murcianos son uns gurús de la moda\». Realmente ridículo.Quinto, no es una comida de pobres, es una comida y listosSexto, los murcianos no son pobres y los catalanes ricos. Un agricultor en Murcia o en Tarragona, es un agricultor. Un banquero en Murcia o en Gerona, es un banquero. Un gilipollas en Murcia o en Lerida, es un gilipollas.Septimo, actualmente la producción de tomate en Murcia triplica a la de Cataluña. Quizás si, pero en el siglo XVIII se inició el cultivo del tomate en las comarcas del Maresme y del delta del Llobregat. A principios del XIX se consolida en el restod e Catañuña y hasta finales del XIX no es un cultivo habitual en Valencia y Murcia. Se trata de un dato histórico que quizás no conocia.Octavo y último. Jaime I y Jaume I son la misma persona. En catalán es Jaume y en castellano es jaime. Si busca un texto en inglés encontrará que le llaman James the Conqueror. Por si no lo sabe hay una norma que indica que los nombre sde reyes y papas se traducen. Por eso el rey actual de España para los catalanes es Felip VI, yla reina de Inglatera para los españoles es Isabel II. Cada idioma puede traducir sin entrar en error los nombres de los soberanos, no así con los nombres de los político, por eso no oirá a nadie que en catalán se refiera a Pere Sanchez (siempre será Pedro), auqnue, en un alarde de mala educación me he encontrado que muchos castellanohabalantes tienen una manía increible en traducir los nombres de pila de personas que no son reyes ni papas. Prefiero no intentar deducir la razón.Por cierto, un matiz final continuando con el párrado anterior. Está en todo su derecho en llamarle Jaime (es un rey), pero uno ha de saber que su nombre no era ese, sino Jaume (o Jacme, tal como se escribía en la época). Del mismo modo uno ha de ser consciente que llamamos Carlos al pricicpe de Gales, pero se llama Charles o en Cataluña llamamos Elionor a la princesa de Asturias, pero se llama Leonor.Jaume I, a lo largo de su vida y en todos los escritos aparece como Jacme, Jaume, Iavme y Jacobus; pero nunca jamás es llamado Jaime.Es así de simple.

    Me gusta

  7. Estimado Old-Jumble, primero disculpe que no entendiera su ironia. Releído el comentario sobre los germanos y las patatas fritas, era evidente que no era más que una broma; pero tengo que añadir, que he recibido algunos comentarios con argumentos aun más peregrinos que los suyos.En fin, gracias por sus acertados comentarios y disculpe de nuevo que interpretara mal sus palabras.Con relacion a su comentario del 12/09/19, le diré que mi esposa, cordobesa, no lo vió hasta que vino a vivir a Cataluña, y ahora, cuando va a su tierra i le sirven el pan seco con una loncha de jamón, pide tomate (o al menos aceite) porque sinó lo considera intragable (que no incomible).

    Me gusta

  8. En relación con su comentario anterior, no me puedo resistir a exponer algo que ocurrio una vez en una reunión, Alguien dijo \»¿a ti te gustas el pan con jamón?\» a lo que un amigo respondió con acierto \»y sin pan también\»Saludos

    Me gusta

  9. Todo lo que venia de las americas como el tomate, patatas,etc pasaba con mucha diferencia de tiempo primero por andalucia,al que este producto se le denomina de varias formas por todo lo largo de la comunidad andaluza y sin duda su origen reside ahi.

    Me gusta

  10. Tan solo hay que saber por donde entro el tomate cuando llego de las americas, ni murcia, ni cataluña… Sino en andalucia. El tomate al igual que la patata es de origen americano y toda la exportaciones de las americas entraban por andalucia, donde ya se contaba con todas las materias primas para su elaboracion. Sus primeros cultivos fueron en andalucia y se dixperso por la peninsula a lo largo del tiempo. O es que de las americas el tomate se lo llevaron directamente a murcia o a cataluña? En andalucia este producto tiene multitud de nombres segun la provincia… Y no se conoce con exactitud su invencion… Pero por orden territorial y temporal andalucia precede sobre las demas la hora de su elaboracion, no hay que ser un experto para darse cuenta.

    Me gusta

  11. El pan tumaca es como las rumbas catalanas… Todo de origen del folclore y tradiciones andaluzas… El tomate cuando entro por sevilla lo primero que pensaron fue en sembrarlo en cataluña o murcia, claro que si jajajajaj los olivares mas antiguos de españa estan en jaen superando el milenio. Unos siembran y otros recogen los exitos.

    Me gusta

  12. Estimado Ioperano, voy a intentar contestar poco a poco sus comentarios. Enumeraré mis argumentos uno a uno porque veo que la capacidad lectora no es lo suyo, y además propone la disparatada teoría que si un producto (un albaricoque por ejemplo) llega a un puerto determinado en el siglo XV, todo lo que se haga con él hasta el siglo XXV es mérito de los que en ese momento vivan en ese puerto (aunque en china inventen un postre cuya base es el albaricoque). Vayamos por partes:1 Dice\» todo lo que venia de las americas como el tomate, patatas,etc pasaba con mucha diferencia de tiempo primero por andalucia,al que este producto se le denomina de varias formas por todo lo largo de la comunidad andaluza y sin duda su origen reside ahi\». por tanto, según tu teoría, si en un lugar determinado hay varias denominaciones para un producto, es que es el origen de ese producto\». ¿Realmente cree eso? Prepare un ensayo sobre ello y sin duda ganará cualquier premio internacional de ciencia, pues a nadie se le había ocurrido antes.2 Dice que el tomate y la patata entrarón por Andalucia, ¡error! Entraron por Sevilla y de ahí se fueron a otros sitios, concretamente a Italia. Retroceda hasta la mitad más o menos de mi artículo y lea de nuevo el apartado \»El tomate vino de América, y los productos americanos entraban por Andalucía, por lo tanto es lógico que ellos fueran los primeros que tomaron pan con tomate\». No voy a transcribirlo de nuevo.3 Ha nombrado algo que no entiendo. ¿Pan tumaca? ¿Qué es eso? ¿Te refieres a la frase en catalán \»pa amb tomàquet\» o la castellana \»pan con tomate\»? No existe en ningún idioma este bodrio de \»pan tumaca\»,y creo firmemente que si alguien usa ese vocablo, o es un profundo ignorante o se enorgulece se serlo.4 Dices \»jajajajaj los olivares mas antiguos de españa estan en jaen superando el milenio\». Supongo que con \»jajajajaj\» quieres indicar que te hace gracia que el Jaen haya olivares con más de mil años. ¿Y qué? Esto no demuestra nada, pero imaginemos que sí, siguiendo tu teoría deduciremos que por el hecho de tener en un territorio olivos muy antiguos, eso significa que todo lo que esté relacionado con el aceite (en cualquier lugar del mundo) está intrinsicamente relacionado con ese territorio (es lo que dices, ¿no?). Pues, estimado Ioperano, sepa usted que el olivo más antiguo del mundo está en Israel (http://1ff8www.palestinalibre.org/articulo.php?a=36212). Pero sin duda usted dirá: \»Los más antiguos de la Península Ibérica están en Jaen\». pues tampoco es asi, los olivos más antiguos de España están en Tarragona (https://www.lavanguardia.com/vida/20150618/54432379556/el-olivo-mas-viejo-de-espana-tiene-1-701-anos-y-esta-en-ulldecona-tarragona.html) y (https://www.abc.es/viajar/destinos/espana/abci-pueblos-mayor-concentracion-olivos-milenarios-mundo-201811150302_noticia.html). O sea que otro argumento suyo que se va por el retrete.

    Me gusta

  13. La fabada podría también ser de origen andaluz ya que esta legumbre llegó a Sevilla antes que a Asturias. Lo mismo ocurriría con la tortilla de patata. Y la paella valenciana podría ser de Grecia que es por donde entró el arroz a Europa.

    Me gusta

  14. En fin, para terminar quisiera mostrar lo ridículo de este planteamiento suyo basado que el depositario actual de una receta es el habitante de un territorio en el que, presuntamente, se cultiva el ingrediente principal desde hace mucho tiempo; argumento que amplía con el detalle que el hechco de que exista un puerto de entrada de mercancias en un momento de la historia, lo convierte en el depositario de todos los experimentos culinarios que se hagan en siglos venideros con esa mercancia.Vamos a ver, nadie negará que la famosa tarta sacher (https://es.wikipedia.org/wiki/Tarta_Sacher) es de origen austriaco, ¿no? Pues bien, según su teoría, no lo es, es andaluza, ya que su ingrediente principal (el chocolate), llegó a Europa a través del puerto de Sevilla. Por tanto le ruego encarecidamente que escriba en el siguiente blog:https://www.sacher.com/de/original-sacher-torte/ su teoría y digales (con un jajajaja, por supueto) que estos austriacos están locos, ya que todo el mundo sabe que como el chocolate llegó a Sevilla allá por el siglo XV, la tarta que ellos consideran tradicional, no lo es, son los andaluces quienes tienen todo el mérito, y termine (sobre todo, se lo ruego) con un lapidario \»Unos siembran y otros recogen los exitos\».Le prometo que las carcajadas que se produzcan en Austria se oiran en Sevilla.

    Me gusta

  15. Pan, tomate y aceite de oliva. Lo que en Andalucía se lleva comiendo siglos, y de tan fácil creación, no es un plato con denominación de origen. Definirlo de alguna manera es rozar el ridículo. No, el pan con tomate no es identitario de ningún lugar. Y si de productos hablamos, mejor pan, tomate y aceite no se encuentra más que en Andalucía. (Y ya de paso con un buen jamoncito de jabugo, para que alimente más)

    Me gusta

  16. Realmente no se que les pasa a una serie de personas que entrar a comentar para simplemente indicar que no están conformes con algo y no se han molestado a leer el artículo.Estimado Vic, no se trata de elevar la anécdota a categoría, no se trata de alabar un manjar propio de dioses, no se trata de solicitar una denominación de origen… La razón del artículo la explico muy claramente en las primeras líneas: se trata de rebatir los supuestos orígenes murcianos o andaluces de algo que (jamás de los jamases) se ha comido ni en Murcia ni en Andalucía.Usted afirma que pan, tomate y aceite de oliva se han comido en Andalucía desde hace siglos, no digo que no, pero no conformando el plato que se llama en catalán \»pa amb tromàquet\». Del mismo modo puedo decir yo que el gazpacho es de origen vasco, ya que en el Pais Vasco se llevan comiendo desde hace siglos tomates, pimientos verdes, cebollas, pepinos y ajos…Vamos al segundo punto. Es increíble el supremacismo que destila su comentario: \»mejor pan, tomate y aceite no se encuentra más que en Andalucía\». ¿Los mejores tomates son andaluces? ¿el mejor pan? ¿el mejor aceite? ¿Los mejores de donde? ¿de España? ¿de Europa? ¿del mundo?La base de un pan bueno está en su fabricación, y eso depende del panadero (esté en Gerona, Lugo, Sevilla o en Villamulas del Monte). El año pasado el mejor panadero del mundo fue Jordi Morera de Vilanova i la Geltrú, vealo aquí:https://www.expansion.com/fueradeserie/gastro/2018/02/05/5a71b0b0e5fdea1f538b4641.html, pero a mi no se me ocurrirá decir que el mejor pan del mundo es catalán.Por cierto, aquí tiene la lista d ellas 80 mejores panaderías de España (https://www.lavanguardia.com/comer/al-dia/20191120/471757262602/mejores-panaderias-de-espana-la-ruta-del-buen-pan-panatics-pan-artesano-de-calidad.html), ¿cuantas hay andaluzas? Pues 11… que raro, ¿no? Deberían ser al menos 60.Lo anterior podría decirse también de los tomates y del aceite, aunque me permitirá afirmar que el mejor aceite del mundo se cultiva en Andalucía… y el peor también. Y eso es por que se produce tanto que aparecen unos productos carísimos y de excelente calidad y unos productos baratísimos que parecen aceite para engrasar maquinaria.Lo del jamoncito de jabugo no lo comentaré, pues, por extraño que le parezca, hay mucha gente que no se vuelve loca ni pierde los papeles por un trozo de jamón, sea de donde sea. ¿A usted le gusta? Adelante, pero tampoco lo eleve a símbolo del buen comer, que no lo es.

    Me gusta

  17. Que en Andalucia llamamos al pan con tomate pan catalán?? Joder a ver si no voy a ser andaluz, a ver si no he vivido 23 años de mi vida en la provincia de Jaén y 6 en Granada ni he viajado por el resto de provincias pidiendo para desayunar siempre una tostada con tomate…Mi abuela murió a sus 93 años cenando casi todas las noches un \»canto con tomate\» como le decimos aquí en Andújar (Jaén), sin haber salido nunca del pueblo. En Andalucía es típico desayunar pan con tomate en los colegios el Día de Andalucía. Pero claro ahora el pan con tomate es un invento catalán… JAJAJAJAJANo será que la inmigración andaluza y murciana llevaron con ellos el pan con tomate a Cataluña??.

    Me gusta

  18. Vamos a ver ManoloRoGu, sobran tantos JaJaJAs, y a ver si dejais de creeros el ombligo del mundo, que no es así. Hay muchas cosas en el mundo que no invntasteis los andaluces o los murcianos, a ver si os enterais.primero, en el pueblo de mi mujer, en Cordoba, nunca han servido el pan con tomate restregado, y cuando en los bares empezaron a servirlo, hace unos 20 años, le llamaban pan catalán.Segundo, no tienes mucha comprensión lectora, pero quizás de eso no tienes la culpa, supongo que el supremacismo que te han inculcado desde pequeño no te deja ver más allá de tu nariz. Si según tu la emigración andaluza y murciana llevo el pan con tomate a Cataluña, quiere decir que antes de lso años 50 del siglo XX nadie sabia lo que er un toma o un trozo de pan…Tercero, un canto con tomate es esto: https://lacocinademiinfancia.files.wordpress.com/2011/09/mg_7070.jpgy pa amb tomàquet es esto https://www.cuina.cat/uploads/s1/65/39/26/Patomaquet_2_43_542x337.jpg no es exactamente lo mismo.es increible, ya lo he explicado a varios compatriotas tuyos y no hay ni uno solo que lo entienda (otra vez el supremacismo, ¿no? Somos los mejores y todo lo hemos inventado nosotros). Por la misma regla de tres, y repito un argumento que ya he dicho, el gazpacho es de origen vasco, ya que en el Pais Vasco se llevan comiendo desde hace siglos tomates, pimientos verdes, cebollas, pepinos y ajos…

    Me gusta

Replica a Old-Jumble Cancelar la respuesta