Mis 10 Vampiresas del Cine Mudo

¿Aun quedan mujeres como aquellas vamps del cine mudo? Seguro que si, pero pocas. En ocasiones veo alguna de ellas por la calle, con esos andares de gacela y mirada furtiva, altiva, distante…

Siempre me he decantado por esas actrices del cine mudo transformadas en vampiresas, esas seductoras que arrastraban irremediablemente a los hombres a la perdición o a la bancarrota. He soñado con sus lánguidas miradas, desbaratadoras de conciencias; miradas frías y aceradas que destrozan corazones..

Los hombres ante ellas no son mas que perritos amaestrados… Aunque pensándolo bien, ¿habitualmente somos algo mas que eso?

Mis 10 Vamps Preferidas del Cine Mudo

Asta Nielsen (1881-1972)

Gran actriz que empezó con papelitos de ingenua pero pronto se convertiría en la que fue considerada la primera vamp del cine. Su aspecto andrógino, su languidez, su casi inexistente busto… todo eso la hizo una estrella, pero al no ser norteamericana (era danesa) no pudo convertirse en la primera superestrella de la pantalla.

Gracias a su aspecto pudo interpretar papeles tan distintos como el de Hamlet (¡ella hizo de Hamlet, no de Ofelia!) o incluso, con 34 años cumplidos, interpretar a una muchacha de 16 que se hace pasar por una niña de 12…

Incluso cuando sonrie tiene algo perturbador

Su éxito llegó al extremo que se comercializaban cigarrillos y cosméticos con su nombre e incluso hubo salas de cines que se llamaban como ella y solo exhibían sus películas.

Rodó con Erns Lubitsch, Wiene o Georg Wilhelm Pabst en la decada de los 20 y en los 30, el gobierno nazi le ofreció la posibilidad de dirigir su propio estudio en Berlín, pero ella declinó tal proposición y regresó a su país antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial.

Murió en 1972, a los 90 años, y pasó los últimos 35 años de su vida dedicada a pintar y a escribir.

Alla Nazimova (1879-1945)

Actriz y productora teatral ruso-estadounidense. Empezó en el teatro, como todas las actrices de la época. En 1903 ya era una estrella en Moscú y pronto empezó a actuar en Londres, Berlin y Nueva York.

Debutó en el cine en 1916 (con 37 años, o sea que no era una niña) y en 1917 ganaba 30.000 dólares por película, con un premio de 1.000 dólares por cada día filmado. Con ello conseguía 13.000 dólares a la semana (en esa época, la actriz Mary Pickford, la “novia de América” ganaba únicamente 3.000 dólares semanales).

En esos años tuvo mucha influencia en Hollywood y fueron sonados sus romances con jóvenes actrices de talento y diversas escritoras declaradamente lesbianas, pero la muchedumbre americana le desagradaba: Consideraba que era inculta y carecía de espontaneidad. También descubrió que los estados Unidos eran un país muy hipócrita, donde constantemente se hablaba de libertad para ocultar que esa libertad no existía en absoluto. Pronto supo que su sexualidad, su lesbianismo declarado, se convertiría allí en una condena.

Planeó rodar la película Afrodita, basada en la novela de Pierre Louys, pero, como es de suponer, la película no llegó ni a estrenarse. La censura la prohibió e hizo quemar las muestras de amores lésbicos que se habían rodado.

Arriesgó llevando a la pantalla obras de Ibsen y Wilde y perdió mucho dinero, por lo que regresó al teatro hasta los primeros años cuarenta.

Tras una época de desenfrenada promiscuidad, donde se empeñó en descubrir los placeres sáficos a una multitud de jovencitas de la buena sociedad americana (y alguna no tan jovencita), en 1929 intentó sentar cabeza y empezó una relación y vivió con la actriz Glesca Marshall (con quien se llevaba 28 años y que conoció cuando apenas tenía 21) hasta su muerte en 1945.

Betty Bronson (1906-1971)

¡Ya lo se! Betty Bronson no fue nunca una vamp, ella siempre fue una chica buena que se dedicó a hacer papeles románticos (¡si incluso fue Peter Pan en la versión de 1924!, elegida por el propio J.M. Barrie, el autor de la obra). Pero no me diréis que en esta fotografía, por la que tengo un especial cariño, ¿no está seductora? Ni Gloria Swanson en todo su esplendor podía estar más provocativa… (Aquí me he pasado).

Poco más puedo decir de ella, pues tuvo una vida discreta, solo se casó una vez y no dio escándalos a las revistas del corazón. Insisto en que no es una vamp, y aunque las “chicas buenas” también pueden ser malas si se lo proponen, la buena de Betty no era de esas, pero siempre me ha gustado esta foto y, antes de conocer su biografía, ya la había etiquetado a partir de ella.

La nuera que toda suegra desea
Besos lésbicos por exigencias del guión

Bronson siguió actuando en el cine hasta 1933, año en que se casó con Ludwig Lauerhass. Posteriormente, en la década de 1960 apareció en diversas series televisivas y largometrajes.

Brigitte Helm (1908-1996)

Aparece en esta relación por méritos propios, pero sobretodo por haber sido la actriz que dio vida al doble personaje María / María Robot en la Metrópolis de Fritz Lang.

Fue su primer papel (entonces tenia 18 años) y el hecho de interpretar a ese personaje que se ha convertido en un símbolo del cine fantástico la marcó toda su vida, de modo que en siguientes películas sus papeles estaban mas cercanos a María/Robot que a la inocente María hija de un obrero de Metrópolis.

Durante los años 20 y 30 siguió protagonizando películas (una treintena), pero se retiró en 1935, debido al férreo control que el régimen nazi instauró en el cine; además ella estaba casada con un industrial de origen judío.

No alcanzó la fama de otras actrices de su época, quizás debido a que rechazó papeles en Hollywood y preferió quedarse en Alemania.

Con lel incio de la guerra, Helm se mudó con su familia a Suiza y no regresó a Alemania hasta finalizar la guerra. Siempre de incógnito, desde su retiro evitó las apariciones públicas y se negó a dar cualquier tipo de entrevista. Su esquive a los medios evitó que pudiese ser fotografiada ya en sus últimos años, algo que Garbo no pudo evitar.

Falleció en 1996, a los 88 años en Suiza. Un año antes, había sido homenajeada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.

Gloria Swanson (1899-1983)

Fue una de las principales estrellas del cine en los años 20, pero si la recordamos por algo es por su gran actuación, con 51 años, en El Crepúsculo de los Dioses (Sunset Boulevard)de Billy Wilder, en 1950.

Empezó en películas cómicas, pero Cecil B. de Mille le dio su gran oportunidad en 1919 con la película A los hombres. A partir de entonces las revistas la siguieron y estuvieron pendientes de todo lo que hacia. Se convirtió en la actriz más famosa de la Paramount y en una de las actrices mejor pagadas de Hollywood.

Su vida personal fue pareja a sus vida cinematográfica: Tras una boda, un divorcio, y entre ambos un par de amantes. A lo largo de su vida, Gloria Swanson se casó en seis ocasiones y sus amoríos se cuentan por docenas.

A mediados de la década de los veinte, Swanson era uno de los símbolos del glamour de Hollywood. Las revistas de la época la mencionaban continuamente en sus reportajes, ensalzando su encanto y alabando su elegancia en el vestir, convirtiéndola en modelo a seguir para las mujeres, además fue una de las actrices mejor pagadas de aquel tiempo. En los años veinte ganó (y gastó) ocho millones de dólares, se compró una mansión y se convirtió en la reina de los estudios Paramount,

Cuando se implantó el cine sonoro, Swanson tenía treinta años. Había estudiado canto y consiguió adecuar su voz a los incipientes sistemas de grabación, pero no obstante se retiró del cine y se dedicó a la televisión, hasta su regreso triunfal en 1950 de la mano de Billy Wilder.

“Yo sigo siendo grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas” (Norma Desmond, en El crepúsculo de los dioses)

Fue calificada como la actriz con los ojos más bellos del cine, y expresivos lo eran, a la vez que insondables y misteriosos.

Murió a los 86 años. El obituario del New York Times dijo: “Ha muerto la estrella más grande de todas”.

Clara Bow (1905-1965)

Su infancia no fue fácil, nació y creció en una familia pobre de Nueva York formada por una madre prostituta y epiléptica y un padre alcohólico y disminuido psíquico (todo un panorama). Hubo abusos y maltrato durante su infancia, tanto por parte de su padre como de su madre. Por si fuera poco, debido a un accidente, su mejor amigo murió quemado en sus brazos cuando tenían 10 años.

Cuando tenía 15 años mandó por su cuenta dos fotografías suyas a un concurso que ofrecía como premio participar en una película. Lo ganó y le fue concedido un pequeño papel en la película Beyond the rainbow, pero para desilusión de Clara todas sus escenas fueron suprimidas y sólo se añadirían de nuevo a la película años más tarde. Pero eso le abrió las puertas del cine y empezó su fulgurante carrera.

Hizo 46 películas mudas y 11 con sonido, pero los fantasmas emocionales pudieron con ella, se entregó a las drogas (morfina y cocaína), al alcohol y a los hombres. Los estudios intentaron ponerle trabas, incluyendo en los contratos una cláusula de moralidad que le garantizaba un plus de 500.000 dólares si “se portaba como una dama en público y procuraba no salir en los tabloides”. Evidentemente nunca cobró ese plus.

Sus actuaciones era directas y encantadoras, vitales y divertidas. Se convirtió en el ídolo de una generación.

En 1927 llegó a la cima de su popularidad con la película Ello (It), y a partir de encontes fue considerada la Chica It. La escritora Dorothy Parker lo resumió así: “Ello, ese extraño magnetismo que atrae a ambos sexos… Descaradamente, con autoconfianza, indiferente al efecto que produce. Ello, demonios. Ella lo tenía”. Porque Clara Bow fue la más escandalosa, la más sexual, en 1931 se publicó en el periódico Coast Reporter una historia seriada sobre sus aventuras de cama que se prolongó durante tres semanas: decían que era ninfómana, que a falta de hombres practicaba el sexo con mujeres y, se añadía que había hecho el amor con todos los jugadores de un equipo de fútbol americano ¡(los USC Trojans)!

Pero ella nunca se querelló, pues disfrutaba con el escándalo y protagonizó muchos. Fue amante ocasional de actores como Gary Cooper, John Wayne, John Gilbert o Bela Lugosi; se dice que recibía 45.000 cartas de fans cada mes y —por si no os habíais dado cuenta— inspiró al dibujo animado de Betty Boop.

Dijo en una ocasión, refiriendose a sus amantes, “¿son tantos para una chica de 22 años? Porque me llamo Clara Bow y mis aventuras aparecen siempre en letra impresa, suena como si yo fuera una verdadera vampiresa”.

A los 28 años se retiró, se casó con el actor Rex Bell. En 1944 intentó suicidarse y cinco años más tarde fue ingresada en una clínica psiquiátrica, donde le diagnosticaron esquizofrenia.

Murió de un ataque al corazón a los 60 años, y ese fue su error (comprensible al fin y al cabo): No morirse a finales de los 20, cuando estaba en su apogeo. Marilyn Monroe o Jean Harlow murieron jóvenes, lo que las convirtió en mitos, pero Bow dejó pasar la oportunidad.

Poco antes de morir le dijo a un periodista, refiriéndose a la década de los 20: “Nos acostábamos tarde. Nos vestíamos como mejor nos parecía. Hoy en día las estrellas son sensatas y no maltratan su salud. Pero nosotros nos lo pasábamos mucho mejor”.

Theda Bara (1885-1955)

Antes de ella no existía el término Vamp. Fue la primera depredadora sexual del cine, aquella que condenaba a los hombres a la perdición.

Nació en Cincinnati-Ohio como Theodosia Burr Goodman, hija de un sastre de éxito, y trabajó en multitud de compañías de teatro antes de conseguir meterse en el cine, al que llegó muy tarde para el canon de la época, a los 30 años.

Fue la primera actriz prefabricada de la historia: la Fox le inventó un nombre, Theda Bara, afirmando que se trataba del acrónimo de arab death (muerte árabe); le buscó un lugar de nacimiento tan exótico como improbable (el desierto del Sahara); unos padres bohemios, que serían un artista francés y su concubina, y, para añadir morbo, aseguraban que Theda tenía “poderes sobrenaturales”y que su apodo como maga era La Serpiente del Nilo. A pesar de que casualmente Theda Baraes un anagrama para Arab Death, en realidad Theda es un diminutivo de Theodosia y Bara era el segundo nombre de su abuela materna.

Pero funcionó. Actuó en más de cuarenta películas entre 1914 y 1926, pero la mayoría se han perdido y sólo quedan versiones completas de seis. Sus grandes éxitos fueron Cleopatra (1917) y The Soul of Budha (1918), pero de la primera solo se conservan unos segundos y de la segunda no hay copias.

Cansada de que sólo le ofreciesen papeles de vamp, no prorrogó el contrato con la Fox y se retiró a los 41 años. Era una de las actrices más deseadas por el público y mejor pagadas (4.000 dólares por semana, sólo por debajo de Chaplin).

Theda, a pesar de la imagen de vamp que tenía en sus películas, era en realidad una mujer en extremo tímida y tranquila en la vida privada, todo lo contrario de otras actrices que he ido enumerando, como Gloria Swanson o Clara Bow. Dijo en una ocasión: “La gente se cree ciegamente lo que ve en la pantalla. Piensa que los artistas somos idénticos a nuestros personajes. Han llegado a romper carteles con mi imagen por eso, incluso una vez una mujer llamó a la policía porque su hijo estaba hablando conmigo”.

Se casó con el director Charles Brabin y con él permanece hasta su muerte, a los 69 años. Jamás volvió al cine y nunca participó en una película sonora.

POLA NEGRI (1894-1987)


Barbara Apollonia Challupiec nació el 31 de diciembre de 1894 en la localidad polaca de Janowa, en esos momentos un territorio perteneciente a Rusia. Su padre fue detenido por actitudes anti-zaristas por el ejército ruso y enviado a Siberia. A partir de ahí Barbara y su familia malvivieron en los suburbios de la ciudad de Varsovia. 

Gracias a su talento natural para la danza pudo formar parte en su temprana adolescencia del Imperial Ballet, lugar en donde interpretó diversas obras musicales. Pero las enfermedades que contrajo debido a las penurias de su vida (contrajo tuberculosis) la apartaron de la danza, lo que la llevó a la actuación teatral. Con la llegada del cine Pola Negri se trasladó a Alemania y en Berlín entabló amistad con el director Ernst Lubitsch, quien impulsó el nombre de la actriz a nivel mundial.

Rodó pelíclulas como «Los Ojos De La Momia» (1918), «Carmen» (1918), «Madame Du Berry» (1919), «Sumurum» (1920) o «El Gato Montés» (1921), todos ellos dirigidos por la mano maestra de Lubitsch. la destructora de conciencias.

El exotismo desprendido de su presencia física no pasó desapercibido para las productoras estadounidenses, especialmente para la Paramount, que consiguió que Pola se trasladara a los Estados Unidos en 1923 para iniciar su carrera americana, convirtiéndose en la primera gran estrella europea requerida por los estudios de Hollywood. 

Con ella también viajó Ernst Lubitsch y juntos realizaron una de las películas más recordadas de la actriz, «La Frivolidad De Una Dama» (1924).

Hasta finales de los 20 llegó a rodar hasta tres películas por año, convirtiéndose en una de las grandes divas del cine y chocando, claro está, con otras divas Theda Bara y Gloria Swanson, además sus líos amorosos con actores como Charles Chaplin y Rodolfo Valentino llenaron los titulares de la prensa.

En 1921 se divorció de su primer marido, el conde Eugene Damski, con quien había contraído matrimonio en 1919. Su segundo y último esposo fue otro aristócrata, el príncipe de origen ruso Serge Mdivani, con quien convivió entre los años 1927 y 1931.

La llegada del cine sonoro provocó la caída estelar de Pola, ya que su fuerte acento polaco le impidió asumir los papeles que por esos momentos representaba, además el publico no le perdonó, por exagerada, su actuación lacrimógena en el funeral de su amante Valentino, creyendo que estaba fingiendo y dramatizando su dolor. Cuando murió Valentino el público se volvió loco, sobre todo el femenino. Alrededor de 100.000 personas acudieron al velatorio de Valentino, el histerismo era tal que más de 100 agentes de policía controlaban a la multitud. Pola, para destacar, envió 4000 rosas a su funeral, se lanzó encima de su ataúd e incluso se desmayó y siguió el féretro desde Los Ángeles a Nueva York, posando para la prensa como si fuera su viuda.

Además, después del funeral, Pola se encargó de airear a la prensa que ya habían hecho planes de boda, hecho que desmintieron actrices como Mary Pickford o incluso Alberto Valentino, hermano de Rodolfo.

Tras estos hechos Pola Negri volvió a Alemania, en donde trabajó para los famosos estudios UFA. Por esa época se rumoreó que había tenido un breve affaire amoroso con el mismísimo Adolf Hitler, aunque fue posteriormente negado por la propia Pola.

A comienzos de los años 40 regresó a los Estados Unidos, país en el que permaneció hasta su muerte el 1 de agosto de 1987 a causa de un tumor cerebral. Tenía 93 años.

En su madurez, fue la principal candidata de Billy Wilder para el papel de Norma Desmond, en El Crepúsculo de los Dioses, pero lo rechazó, considerándolo una ofensa.

Lya De Putti (1899-1931)

Otra actriz de origen europeo, en este caso húngara. Su infancia, al contrario de otras actrices que he enumerado, fue placida y desahogada, su madre era nieta de un conde y su padre un oficial de caballería del ejercito austrohúngaro. Empezó su carrera actuando en el vodevil, para de ahí pasar al ballet en Berlin. En Alemania fue descubierta por el director Joe May que la eligió para actuar en The Mistress of the World. Grabó varias películas en Alemania y fue dirigida, entre otros, por Murnau y Fritz Lang.

Alcanzó gran fama en Europa. Seconvirtió en un auténtico símbolo de glamour y sensualidad.

Llegó a Estados Unidos en 1926, y dijo a los periodistas que tenía 22 años de edad, pero los documentos confirmaban que tenía ya cumplidos los 26. A partir de entonces fue generalmente elegida para interpretar personajes de mujer fatal, llevando a menudo su pelo corto y oscuro, con un estilo similar al de Louise Brooks

De Putti fue una de las protagonistas del film de Griffith The Sorrows of Satan (1926), que se estrenó en dos versiones, una para Estados Unidos y otra para Europa. En una escena de la versión americana De Putti aparecía vestida, mientras que en la misma escena de la versión europea aparecía en topless.

No tuvo un gran éxito en Hollywood, por lo que dejó el cine en 1929 para intentar redirigir su carrera en el ambiente teatral de Broadway.

En 1931 De Putti fue ingresada en Nueva York para retirarle un hueso de pollo de la garganta. Esta situación se habría agravado con una infección, desarrollando finalmente una pleuritis y una neumonía que acabaron con su vida. La actriz tenía 32 años de edad. 

Louise Brooks (1906-1985)

Y por fin llegamos a mi favorita, a la mejor, a la más salvaje, indomable, independiente y sensual: Louise Brooks.

Fue la única de todo el grupo que realmente se enfrentó a los productores e interpretó los papeles que elegía en cada momento: O de abierta carga social o de profunda sexualidad. Denunció siempre la hipocresía y la doble moral que ejercían los cineastas, licenciosos y desmedidos en lo privado y conservadores ante la opinión pública. 

En 1929, después de unos años de bailarina, rodó su primera película, para la Paramount. Entre 1926 y 1927, rodó una larga serie de películas en las que siempre era una niña juguetona que acababa seduciendo al protagonista (incluso en las películas en las que ella no era la protagonista). En 1928 se pasó a la Fox, y fue entonces, en pleno apogeo de su fama, cuando osó marcharse de de los EE UU y alcanzó la gloria en Alemania.

Tras triunfar en Alemania y Francia, regresó a Hollywood y entonces fue cuando su principal virtud demostró que también era su mayor defecto: ella era incontrolable. Estaba en lo más alto, pero seguía sin querer que dirigieran su vida: Era voluble y caprichosa, e indiferente al dinero… El mandamás de la Columbia le ofreció un contrato a cambio de convertirse en su amante. Otra actriz habría sucumbido a la visión de los miles y miles de dolares que se le ofrecían en bandeja (y además ella ya se había acostado con muchos hombres por diversión, ¡que más de daba otro!). Pero lo rechazó y lo humilló y a partir de entonces, se encontró todas las puertas cerradas.

Su nombre aparecía en la lista negra de las actrices a las que no se debía contratar. Entonces, en 1938 y con 25 filmes realizados, se retiró y vivió durante años en la pobreza anónima. Aun llegó a participar en algunas películas de Serie B, después se ganó la vida como scort o acompañante de hombres ricos, y en 1946 la encontraos como dependienta en unos grandes almacenes.

A mediados de los 50 estaba sin un céntimo, pero la suerte le sonrió de nuevo. En Francia fue reivindicada por la crítica francesa, sus películas fueron editadas nuevamente y su figura señalada como pionera y recuperada para el mundo del cine. Le hicieron entrevistas, el público volvió a interesarse por ella y a partir de entonces se dedicó a la pintura, exponiendo con éxito, y escribió varios libros, entre ellos la excelente biografía Lulú en Hollywood.

Murió de un ataque al corazón a los 78 años.

Esto ha sido un pequeño resumen de su vida, pero hay más, porque su legado ha perdurado. Ella fue la que escandalizó a una sociedad y alcanzó el mayor estrellado, pero también fue la que cayó en la miseria más profunda. Era elegante, voluptuosa, ágil y esbelta, vibrante de de deseo. Su fuerza erótica superaba a cualquier hombre o mujer, nadie podía comparársele.

Pero el personaje se comió a la actriz (¿o el personaje era la actriz?). Era bella como un animal salvaje, desenfadada y no tenía prejuicios, ella fue la creadora (por que no podría haber sido otra) de un mito del siglo XX, la Lulú de La Caja de Pandora (1929).

11 comentarios sobre “Mis 10 Vampiresas del Cine Mudo

  1. Magnífico trabajo de investigación ! Tantas mujeres bellas, llenas de talento y pasión ! Allí donde estén, mi devoción. Mil gracias por tan hermoso artículo de investigación !

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  2. Hecho en falta a Jeanne Roques , conocida artísticamente bajo el pseudónimo de MUSIDORA, fue una actriz, directora, escritora, productora y realizadora francesa, que se hizo famosa por su interpretación en la película de Louis Feuillade Les Vampires. Fue el arquetipo de mujer fatal​y los surrealistas la adoptaron como una de sus musas.

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